
Hace unos días les comentamos cómo el estilo vintage del 2010 -que ahora se denomina “twee”-, hizo su entrada viral al mundo de TikTok gracias a una serie de videos que reivindican a sus heroínas máximas, desde Alexa Chung hasta Zooey Deschanel. Pero en Chile también vivimos justamente esa etapa a través del nacimiento de los blogs de moda, que por esos años comenzaron a incorporarse al panorama global. Y sin lugar a dudas una de sus exponentes más famosas fue Macarena Jiménez, más conocida en aquella época por su blog The Twin Birds (por aquí aun se puede revisar el original), donde mostraba desde sus looks hasta los eventos a los que asistía. Y con la hoy jefa de marketing de Block y Real Kicks, además de emprendedora con la marca @somos_cala, quisimos hacer un viaje al pasado para recordar en primera persona cómo era el estilo de la época.

– La generación TikTok está redescubriendo todo el estilo de la década del 2010, que incluyó mucho culto al vintage, inocencia y dulzura retro. Como parte de ese movimiento original con tu blog The Twin Birds, ¿qué te parece este regreso?
Como siempre dicen “la moda vuelve” y ya sabemos que en realidad las modas siempre se van inspirando en épocas icónicas de la misma. Que vuelva este estilo Twee me parece excelente; recuerdo con mucho cariño y nostalgia esa época en la que buceaba en tiendas vintage y buscaba los zapatos “Saddle” por eBay porque acá no se encontraban. Me encanta que esta moda no sea algo desechable y haya más personas que la valoren.
– En esos años los looks lo eran todo. ¿Te acuerdas cuáles eran tus principales influencias y cómo armabas esos looks que subías después a las diferentes plataformas?
Mis principales influencias eran las chicas que veía en lookbook.nu y Chictopia, podía pasar horas en esas páginas o en los blogs de streetstyle como el de Facehunter o The Sartorialist. Hoy algunas de ellas son las blogueras mas reconocidas de la industria, pero creo que este estilo lo llevaban mas bien las que hoy son influenciadoras más alternativas de la moda, no las que se visten de pie a cabeza de diseñador, sino de las que siguen valorando lo vintage como un tesoro.






