Seguramente lo conociste como Kevin en Baby Bandito, la serie chilena que conquistó Netflix. Pero Nicolás Contreras no se queda ahí: su carrera sigue en ascenso con proyectos internacionales, cine, música y un estilo propio que lo distingue dentro y fuera de pantalla. Su filosofía es clara: la fama es efímera, pero la disciplina y la pasión son lo que perdura.
El camino hacia la actuación no fue inmediato. Criado en región, veía el teatro como un mundo distante, reservado para quienes ya tenían contactos. Por eso, primero entró a estudiar publicidad. “Estudié publicidad porque, viniendo de región, nunca se me pasó por la cabeza que pudiera dedicarme al teatro. Lo veía muy lejano, casi imposible. Algo reservado para quienes tenían contacto con ese mundo”, recuerda.
Al llegar a Santiago, el panorama cambió. “Decidí abrirme camino como actor en paralelo: tomando cursos, buscando oportunidades y moviéndome por distintos lugares… algunos mejores que otros, jajaja”. Esa mezcla de audacia y curiosidad lo llevó, desde 2017, a audicionar en castings con un objetivo claro: vivir de lo que amaba. “Quiero dedicarme a esto, quiero hacer música y actuar. Eso era lo mío, y decidí trabajar hasta lograrlo”.

El primer gran giro
La industria audiovisual chilena todavía está en construcción, pero Contreras destaca signos de crecimiento: “Somos una industria pequeña que está creciendo. Baby Bandito es una muestra de que las plataformas se estén interesando en producciones chilenas”. Ese interés internacional no solo abrió puertas al país, también marcó un antes y un después en su propia carrera.
Todo comenzó con una llamada inesperada. “Yo no sabía que el casting que había hecho era para Netflix, así que pregunté: ‘¿Qué cosa de Netflix?’ Tampoco sabía que era protagonista. Entonces ahí me dijo: ‘Tú eres el Baby Bandito’. Luego me preguntó si tenía pasaporte y le dije que no; me respondió: ‘Porque vas a grabar en Italia’. Fue una mezcla de alegría y nervios, pero, sobre todo, sentí un agradecimiento enorme”.
De pronto, pasó a ser “el criminal más famoso de internet”. ¿Cómo enfrentó esa exposición? “Nadie está realmente preparado para eso. Apoyarme en mis amigos fue clave para mantenerme tranquilo y presente. La exposición me abruma; prefiero evitarla y solo enfrentarla cuando es necesario para mi trabajo”.

El éxito fue rotundo: la primera temporada estuvo semanas en el top de Netflix. Sin embargo, él lo vivió con perspectiva: “Pasa todo tan rápido y crece con una velocidad tan desmedida que, en realidad, uno no puede dimensionar del todo”.
Y es justamente aquí donde resalta su filosofía frente a la fama: “La fama y el éxito son tan momentáneos que lo único a lo que podemos aferrarnos es ser cada día más profesionales”. Esa visión lo ha acompañado desde sus primeros pasos en la actuación y sigue guiando su carrera multidisciplinaria.
Vestir al personaje
Uno de los aspectos más comentados de Baby Bandito fue el look de Kevin. Contreras revela que trabajó mano a mano con la vestuarista Francisca Román: “Siempre conversábamos mucho sobre moda, y desde que nos conocimos me ha dado la confianza para sumar detalles y accesorios. En esta última temporada incluso armamos uno de los looks finales en conjunto, eso hizo que lo sintiera aún más mío”.
En su vida personal, su estilo es distinto: “Clásico, pero con toques modernos. Me gusta mucho el estilo minimalista japonés o el clásico: jeans rectos, cortes oversize, mocasines, poleras básicas, pero también que jueguen con cortes o siluetas”.

Artista en expansión
Hoy, Nicolás se prepara para dar un nuevo salto con La Casa de los Espíritus, la esperada adaptación cinematográfica de la novela de Isabel Allende. Aunque mantiene reserva sobre los detalles, sí entrega una pista: “Es alguien muy distinto a Kevin, mucho más parecido a mí. Es un personaje que amé y atesoré desde el segundo uno que tuve que hacer el casting… es entrañable”.
Pero ese no es el único hito del 2025. Nicolás debutó en el cine con Cuerpo Celeste, película de Nayra Ilic estrenada en el Festival de Tribeca. “Siempre soñé con hacer cine, y Cuerpo Celeste es mi primera película. Tuve la suerte y la bendición de poder grabarla en mis tierras, algo tremendamente significativo para mí. Amo de dónde vengo; me define el norte, me define el lugar donde crecí”.
Ese arraigo se transformó en una experiencia inolvidable al ver en pantalla grande los paisajes de su infancia. “Verlos proyectados en un teatro en Nueva York fue algo que jamás habría imaginado. Y luego, cuando sonó mi canción, fue otra bomba en mi cabeza”.
Además de actuar, compuso la canción principal del filme, un aporte que refleja cómo la música, presente desde el inicio de su carrera, encontró un espacio dentro de su proceso creativo. “La capacidad de poder crear me la dio la música. En un comienzo, en la actuación, me sentía solo como alguien que obedecía; en cambio, en la música partía de algo desde cero, completamente mío”. Y aunque reconoce que en Chile aún se tiende a encasillar, no duda: “Soy feliz haciendo lo que hago, y creo que vamos hacia conocer y tener más artistas multidisciplinarios”.
Por eso, no teme en reconocer que prepara su debut musical: “Se viene mi primer EP de mi música. Es un proyecto hermoso que vengo investigando y estudiando hace tiempo. Estoy trabajando con Vicente San Fuentes y Vinco. Dos productores tremendos aquí en Chile”.

Por lo alto
Al mirar hacia adelante, no se queda corto en sueños: “Sueño con trabajar con Pedro Almodóvar, es meta. También con Sebastián Lelio, Dominga Sotomayor, Maite Alberti… y de afuera, Alice Rohrwacher, Quentin Tarantino, Guillermo del Toro… es que si uno se pone a soñar las posibilidades son infinitas”. Sin embargo, se mantiene centrado en lo esencial: “La verdad me proyecto perfeccionándome artísticamente y siendo cada vez más mateo”.
Con todo lo vivido, Nicolás le habla al joven que empezó tocando puertas con ilusión y perseverancia: “Que confíe en su corazón, en su mirada y en sus emociones. Que sea lo más estudioso posible y que no se rinda. Que sea perfeccionista hasta el cansancio y que todo lo que haga siempre vaya en dirección a lo que quiera. Que lo quiero mucho y que sin él no estaría aquí”.







