
Con la misión de acercar el arte a la gente, la artista visual chilena Paloma Rodríguez, llenó las calles de la capital con sus obras durante el estallido social y hoy se encuentra experimentando en nuevos formatos, ejercicio que le ha permitido plasmar sus diseños -llenos de activismo y color-, en prendas de vestir. “En el fondo, es como llevar la protesta puesta”, asegura.

