El destape del cuerpo a principios los 70: el “rebelarse revelando” (Primera parte)

El destape del cuerpo a principios los 70: el “rebelarse revelando” (Primera parte)

En el artículo de hoy con respecto a la Historia del Vestuario, revisaremos uno de los aspectos mencionados la semana pasada, relativo al contexto general de los años 70. Comenzaremos por éste, ya que resulta tremendamente decidor con respecto al estadio del hombre en la década de las revoluciones: el nacimiento del monokini.

Esta pieza de vestuario, también llamada topless swimsuit, consiste en un traje de baño que solo posee la parte inferior sostenida por dos largos tirantes, dejando el busto al descubierto. Fue diseñada en 1964 por el diseñador austriaco de origen judío Rudi Gernreich, quien crece en Estados Unidos escapando del régimen nazi. Allí uno de sus primeros trabajos fue trabajar en una morgue, acto al que él alude posteriormente el conocimiento del cuerpo y la anatomía. Luego se desempeña como bailarín y comienza a diseñar vestidos que llaman la atención de la revista Harper’s Bazaar. Su actividad laboral se complementa con la militancia a favor de los derechos homosexuales, formando parte de la Mattachine Society, una de las primeras organizaciones dedicadas al ámbito, creada en Estados Unidos en 1950.

Rudi Gernreich, a fines de la década del 60.

A comienzos de la década del 60 se había reducido tanto el escote de los bikinis, que en una entrevista concedida al Women Wear Daily en 1962, Gernreich manifestó que en menos de cinco años se exhibiría el busto, lanzando su idea del monokini por primera vez. El diseñador Emilio Pucci, otro hito potente del diseño de vestuario de la época que revisaremos prontamente, dijo al respecto que la evolución del traje de baño iba por ese camino, aunque demoraría más tiempo: 10 años, apróximadamente. En ese momento Gernreich teme por su idea y apura la creación del monokini, coincidiendo con un artículo para la revista Look a fines de 1963, donde se devela que ningún diseñador está trabajando en la prenda que se convertirá en el futuro del traje de baño, no había ningún monokini en el que basar el artículo, ante lo cual se le pide ayuda al diseñador. Es así como aparece la primera propuesta, un sarong balinés (tipo de pareo oriental) que quedaba bajo el busto, la cual fue rechazada por la revista que lo consideró poco provocador. Su otra opción, un traje de baño con tirantes que descubría totalmente el pecho, irónicamente generó el opuesto: asustó tanto a la revista Look, quien sólo publicó una foto con la vista posterior de la modelo.

Peggy Moffitt, con el monokini de Gernreich.

Esto provoca el enojo de Gernreich, quien manifiesta que la sesión de fotos que se hizo en Bahamas para lanzar la pieza, contó con una modelo que era prostituta y que, aun así, no está conforme con el resultado. Ante esto organiza una nueva sesión de fotos con su musa inspiradora y modelo favorita, Peggy Moffitt, con la cual difunde masivamente su diseño por las revistas del país. Publicaciones como Harper’s Bazaar y Life se niegan a publicarlas, Newsweek publica la silueta de espaldas y solo Women Wear Daily acepta publicar una foto frontal de Peggy. Es así como aquello que en un momento nace solo como una idea, se transforma en una motivación profunda de lucha, pues a Gernreich le parece falsa la postura de los norteamericanos con respecto a no querer mostrar el busto en el vestuario, cuando todo lo que acontece en torno al hombre de la época conlleva al destape.

El defender su obra resulta un acto complejo, ya que los directivos de los grandes almacenes rechazan la pieza aunque sus clientas lo piden; también se observan amenazas y manifestaciones en contra dirigidas hacia aquellos lugares donde las venden. En la prensa de la Unión Soviética se expone que esta propuesta “resquebraja la moral” y en Chicago una joven que lo llevaba al bañarse es detenida por la policía debido a “llevar un vestido inapropiado”; hasta el papa de la época lo prohíbe, sin embargo Rudi Gernreich no se da por vencido y en 1965 Gernreich lanza el No Bra, el antisostén, realizado con un material transparente, que causó sensación, el cual revisaremos la próxima semana.

“La provocación utilizada como recurso para llamar la atención debe mucho a un diseñador llamado Rudi Gernreich”.
– Guillaume Erner, investigador especializado en sociología del consumo, moda y tendencias.

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