Julianne Moore y Tom Ford, una historia de amor en la moda

Julianne Moore y Tom Ford, una historia de amor en la moda

Esta es una de esas raras oportunidades en las que un diseñador de moda se convierte exitosamente en director de cine y que, en base a eso, encuentra a una fiel aliada, o enamorada, para futuras premiaciones y alfombras rojas. A propósito del día de San Valentín, hacemos un vistazo a una de las “historias de amor” entre musa y creador, con Tom Ford y Julianne Moore.

No existían precedentes cuando Tom Ford, el mismo que le devolvió el alma al cuerpo a Gucci en los ’90 y que sobrellevó su estadía en YSL a punta de cartas de amenaza del mismísimo Yves, decidió el año 2009 lanzar su primera y hasta el momento, única película basada en un libro de 1964 de Christopher Isherwood, “A single man”. Con gran éxito, el film contó con la participación de Colin Firth, pero también de una mujer que poco a poco se transformaría en toda una diva actual y musa del tejano: Julianne Moore. Para ellos, este sería el comienzo de su “historia de amor” a través de la moda.

Imagen de centro: Julianne Moore en la pasarela de Tom Ford en 2011

Siempre mirando desde una esquina o simplemente acompañándola del brazo en la alfombra roja, Ford ha creado las odas más espectaculares para que Moore lleve en cuanto estreno acudan juntos. Primero fue la oleada de prensa de “A single man”, donde además de sus eternos favoritos Balenciaga, Lanvin o Givenchy, la actriz pelirroja comenzó a ponerse cada vez más trajes de Ford, quien posicionó su firma propia de vestuario luego de un largo tiempo ausente de las pasarelas.

Brillos y minimalismo, pero siempre sensualidad pura, es lo que este diseñador evoca a través de sus diseños, donde destacan modelos cortos y largos que Moore ha llevado en alfombras rojas como Golden Globes, BAFTA y también en los premios CFDA 2013.

A pesar que últimamente hemos visto brillar más a Moore con trajes de Riccardo Tisci para Givenchy que los antiguos Tom Ford que solía llevar, Moore nunca se olvida de sus orígenes y de vez en cuando regresa a su amor eterno. No solo fue modelo en la pasarela de Ford el año 2011, donde llevó un suntuoso traje bicolor de plumas, sino que también sorprendió a todos con un rojo escote profundo en la última versión de los BAFTA, donde Julianne salió vencedora con el premio a Mejor Actriz por su rol en “Still Alice”, llevando de amuleto un traje de su eterno compañero de moda.

Fotos: Zimbio, Huffington Post.

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