
“La basura de uno es el tesoro de otros”. Al leer este dicho es posible comprender el increíble trabajo que la marca Tonlé está llevando a cabo con sus prendas. La tienda ofrece vestidos, blusas y pantalones confeccionados con los restos de tela de algunas de las fábricas de ropa en Cambodia, unas de las más grandes del mundo que provee a algunas firmas reconocidas internacionalmente, las cuales al año acumulan toneladas de tela en buenas condiciones directamente hacia al basura.


Rachel Faller, la fundadora de esta tienda, asegura que ellos reconocen su lugar como una pequeña empresa entre otras enormes, pero que es posible hacer una declaración fuerte y clara hacia la industria sobre la necesidad de valorar los materiales y la mano de obra tras una prenda. Hoy destacamos esta iniciativa, donde la marca, a través de sus diseños minimalistas y con una paleta de colores neutra, representa uno de los intentos en el mundo por contribuir a un cambio en el planeta a través de la moda.











Fuente: Huffington Post
