Una de las historias más populares del cine de los últimos años viene de la mano con la moda. Unió a Meryl Streep, Anne Hathaway y algunos de los mitos y vivencias más bullados de la revista Vogue, todo a través de una publicación llamada Runway. “The devil wear Prada” se transformó en el hit que todos recordamos gracias a sus personajes, frases, trajes y estilos pero también gracias a uno de los personajes más populares de su historia: el de Emily Charlton, la primera asistente de Miranda Priestly interpretada por Emily Blunt.
Las frases que jamás esperamos escuchar, las decía Emily. De figura ultra delgada, siempre estaba enfocada en sus objetivos, aun cuando estos fueran el mantener una dieta que incluyera no comer nada y probar un cubo de queso antes de desmayarse. Emily llegaba con diferentes estilos día a día, los cuales incluían diseñadores y tendencias que aparecían sobre las pasarelas. Pese a su apática personalidad, dio vida a algunas de las escenas más divertidas, como aquella que la mostraba en una tragedia de la moda al ser atropellada con sus pañuelos Hermès volando por los aires o reclamando porque Andrea (Anne Hathaway) tendría ropa gratis en su viaje a París “pese a comer carbohidratos”.
Emily se transformaría de a poco en una persona menos superficial gracias a su pseudo amistad con Andrea. Porque a pesar que nunca demostró simpatía hacia ella, al final de la película vemos que agradece enormemente el gesto de Sachs de regalarle toda la ropa gratis de París. Pero además, Emily era simplemente una suma de características de muchas mujeres reales de la moda, que necesitan construir una carrera y para ello, deben aguantar todo lo que sus abusivos jefes les exigen y demandan a diario.
Fotos: Giphy, Tumblr, DailyMail.