Kelly Talamas, Editora en Jefe de Vogue México y Latinoamérica: “Chile está en un muy buen pie económico y eso es una ventaja que les va ayudar a desarrollar aún más su diseño de vestuario”

Kelly Talamas, Editora en Jefe de Vogue México y Latinoamérica: “Chile está en un muy buen pie económico y eso es una ventaja que les va ayudar a desarrollar aún más su diseño de vestuario”

Tiene tan sólo 28 años y ya está en un cargo de alta responsabilidad. Kelly Talamas es la Editora en Jefe de Vogue México y Latinoamérica. Desde su posición en la llamada “Biblia de la moda”, es la encargada de perfilar qué es lo que será tendencia en nuestro continente. Es periodista y licenciada en economía de la Universidad de Miami, de donde se graduó con honores. Se encuentra en Chile hasta mañana para estrechar lazos entre la industria de la moda local y Vogue. Luego de un desayuno para la prensa especializada, tuvimos la oportunidad de entrevistarla para enterarnos de sus ideas sobre moda y estilo a nivel regional. 

¿A qué debemos el honor de tu visita en nuestro país?

Estoy aquí para conocerles, para conocer el país y a los diseñadores, para enterarnos del mercado local. Tenemos mucho interés en Chile, en adquirir más presencia aquí, queremos hacer artículos y shootings locales, para acercarnos y crear relaciones con las personas más importantes del mundo de la moda de este país.

¿Como llegas con tan sólo 28 años a converirte en la editora en jefe de una revista tan importante como Vogue Latinoamérica?

Desde la Universidad, me interesó mucho el mundo de las revistas. Estudié periodismo y siempre estuve enamorada de la moda y una visión muy clara de lo que quería hacer. Es muy importante tener claro lo qué quieres hacer y hacia dónde quieres ir, porque así puedes trabajar para lograr tus metas. Mientras estaba en la Universidad, hice internships durante el verano en revistas locales. Siempre estuve buscando hacer ese tipo de prácticas con diseñadores y revistas. Una vez graduada, comencé a trabajar en una revista local de Miami, llamada “Ocean Drive”, donde cubríamos moda y lifestyle. Luego, conocí a un amigo que me dijo que en Miami había una oficina de Vogue Latinoamérica, lo que yo no sabía. Me presenté con Eva Hughes (ex editora en jefe, actual CEO de Condé Nast para la región), la que me ofreció un puesto como asistente editorial. Trabajé muchísimo, muy de cerca con Eva. En ese tiempo, éramos un equipo de ocho personas, por lo que hice un poco de todo, desde llevarle el café, hasta ayudar a armar la revista. Luego, me ascendieron a coordinadora editorial y luego a editora de moda. La verdad es que sí ha sido una carrera muy rápida e interesante. Nunca me lo imaginé a esta edad, pero ha sido el resultado de mucho trabajo y dedicación y de estar siempre ahí, a la mano, para cualquier cosa y no tener miedo a los desafíos.

¿Qué aprendiste de ella?

De todo. La verdad es que ella es una jefa súper exigente, pero que siempre saca lo mejor de ti. Exije mucho profesionalismo y siempre mantener la calidad Vogue, por la que creo que nos destacamos. Nunca dejar ningún detalle escapar. Al final del día, la diferencia está en los detalles.

 ¿Qué de diferente tiene la Vogue de Eva Hughes en relación con la Vogue de Kelly Talamas?

Es díficil decirlo. Vogue no va a cambiar su punto de vista de ser lo máximo en la industria, los mejores. Quizás cada uno tiene su propio ojo, su propio gusto, pero la verdad es que yo quiero tener más presencia en Latinoamérica, poder conocer a los nuevos talentos locales y ser una voz de nuestro continente para el resto del mundo.

¿Cuál crees es la característica que hizo que finalmente te nombraran a ti como editora en jefe de Vogue, por sobre otras personas?

Llevo ya cinco años en Condé Nast, por lo que entiendo perfecto Vogue y creo que conocer y crecer con la empresa ha sido muy importante. También, comprendo muy bien la filosofía de la empresa, su compromiso con la calidad, la innovación, el profesionalismo y el trabajo duro.

¿Cuál dirías que es el sello particular que distingue a Vogue Latinoamérica del resto de las ediciones internacionales de la revista?

Cada Vogue es un reflejo de su cultura local. Para nosotros, es muy importante ser un referente para la mujer latina, que es muy sofisticada, que se cuida mucho en su vestimenta y maquillaje, muy sensual, pero a la vez muy culta. A la mujer latina le interesa saber más alla de sólo las tendencias.

Tuve la oportunidad de entrevistar hace algún tiempo a Daniela Falcão (editora en jefe de Vogue Brasil), quien me señaló que la moda latinoamericana aún era un tanto principiante en algunos sentidos, que le faltaba customizacion e inversión. ¿Compartes ese diagnóstico? ¿Cómo ves tú la moda latinoamericana?

Sí, totalmente. Creo que los latinos son súper talentosos, tienen una visión increíble. En cada país, tenemos una cultura muy rica, lo que le da una visión interesante y diferente a sus diseñadores. Ahora, hay algunos países que están más desarrollados en moda que otros, por el tema de inversión, por apoyo del Gobierno, lo que es muy positivo para los diseñadores y la moda en general. Entonces, a veces, lo que hace falta es el dinero, los inversionistas, porque el talento está. Es muy importante tener a personas que sí crean en la moda local y que inviertan dinero en ello. También, es necesario hablar con los diseñadores y darles un impulso y educarles en cómo crear una empresa.

¿Cuál es la principal falencia que ves en nuestro mercado a nivel continental?

Insisto en que los diseñadores necesitan apoyo, inversores que crean en ellos y les ayuden a mostrar su talento. Lo que veo en México, por ejemplo,es que se compra mucho diseño de afuera. Los diseñadores necesitan más apoyo de los compradores y de los inversores.

Latinoamérica ha superado bastante bien la crisis económica europea que se supone nos iba a golpear fuerte. El mundo ha puesto sus ojos en nuestro continente y alaba su crecimiento económico. ¿Cómo los diseñadores latinoamericanos y el mundo de la moda en general pueden sacar ventaja de ese hecho?

Es muy importante que los diseñadores estén siempre en contacto con la prensa local, son ellos los que, en definitiva, te dan una voz como diseñador. De esa manera, tu trabajo puede llegar a más gente, incluso en el extranjero. Es relevante, además, que los gobiernos apoyen a sus diseñadores en el extranjero y fomenten el turismo. Al final del día, está todo relacionado. Que los turistas vengan a nuestros países y se lleven una buena impresión de los diseñadores locales es muy importante.

Dentro del concierto latinoamericano, ¿a qué países les ves más potencial en moda y por qué?

Creo que Colombia está super avanzado, de verdad me sorprendieron mucho en el último Colombia Moda. Argentina, por su lado, tiene su propio rol, su propio estilo muy marcado y con muy buenas propuestas. Chile está en un muy buen pie económico y eso es una ventaja que les va ayudar a desarrollar aún más su diseño de vestuario. Yo diría que los con más potencial son Colombia, Argentina, México y Chile.

Hablemos ahora de Chile. ¿Qué opinión te merece el diseño de indumentaria chileno?

Me parece muy interesante. Uno de mis primeros reportajes como editora de moda fue a María Cornejo. De lo que he visto, me parece que las propuestas son bien inspiradas en arte, diferentes tipos de arte, según el interés de los diseñadores. Es una propuesta bastante avant garde, lejos del esterotipo que se tiene de vestidos súper apretados y sensuales que usan las latinas.

¿Tendremos algún día en Chile nuestra propia versión de Vogue?

(Risas) Quizás…La verdad es que no te lo podría decir, pero por lo pronto estamos trabajando en crear contenido muy local, enfocado en Chile.

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