Días difíciles

Días difíciles

ilustracion penelope jolicoeur

No creo que haya mujer en el mundo que no tenga un día difícil en cuanto a ropa por lo menos una o dos veces al mes. Da lo mismo el porqué sea. Lo importante es buscarle una solución. ¿Qué hacen ustedes?

A veces tengo las piernas hinchadas y me duelen, otras veces la guata, las pechugas, todo. Siento que no puedo moverme, que soy un globo relleno de piedras que apenas logra caminar. A primera hora de la mañana, al ducharme, ya me doy cuenta del día difícil que se viene. Porque no es que a uno se le vaya a pasar en el transcurso de la jornada, no, va en aumento. Hace años asumí que eso me ocurriría más a menudo de lo que esperaba y que necesitaba estar preparada para evitar la angustia del “no tengo qué ponerme”. Así que en mi clóset es posible encontrar unos jeans que claramente me quedan grandes y poleras con corte imperio. Con esas tenidas me evito andar preocupada de hundir la guata o de que la ropa me rebane las piernas. También tengo un vestido de fiesta considerablemente ancho para esas situaciones de urgencia. Cuando la hichazón ya es mucha y parezco embarazada me pongo sobre mis calzones normales, otros de lycra apretada que me cubren hasta el ombligo. Créanme que funciona.

¿Cómo lo solucionan ustedes?  ¿O tienen la suerte de no padecer de este problema?

Comentarios

También te puede interesar

Deja una respuesta