Entrevista al fotógrafo mexicano, Omar Coria: “(La) necesidad de dar a conocer tu trabajo en el mundo es indispensable para tener éxito en la moda”

Entrevista al fotógrafo mexicano, Omar Coria: “(La) necesidad de dar a conocer tu trabajo en el mundo es indispensable para tener éxito en la moda”


Colaboración por Isaías Delgado

Algo que puede definir la manera en que un artista expresa su arte son sus musas. La moda es un cuento de seducción y Omar Coria, fotógrafo mexicano, busca retratarlo con las inspiraciones impregnadas en su sello, donde sensualidad y piel van de la mano creando historias provocativas con alta moda, expuestas en publicaciones mexicanas e internacionales como SCHÖN Magazine y PAPERCUT MAG, entre otras. Aquí, Omar nos cuenta un poco de cómo ha sido el trayecto de su carrera, cuando ha sido elegido como una de las promesas a observar durante este 2015.

-¿Cuándo y cómo supiste que querías ser fotógrafo?

-Yo no soy el típico niño que le regalaron una cámara a temprana edad; en mi caso descubrí la fotografía en la Universidad, durante mi carrera de Diseño Gráfico en la ciudad de Monterrey. Decidí ser fotógrafo cuando supe que se me facilitaba todo lo técnico que tenía que ver con fotografía y por supuesto, mi amor por la belleza femenina.

-¿Cómo comenzaste a fotografiar editoriales de moda?

-Haciendo fotos a modelos, recuerdo que una agencia de España me dijo que quería publicar mis fotos de su modelo en forma de editorial, y yo dije “por supuesto”. Y en México ya surgió mi primer editorial para la revista Pánico (issue #12), de la cual estoy muy agradecido porque todo fue parte de un concurso.

-¿Qué mensaje buscas entregar con tus fotografías? ¿Cómo definirías tu sello personal?

-Que la moda no se debe ver con enfoque nacional, sino más bien internacional. Exportar talento y diseño al extranjero. Y demostrar que tenemos la calidad para ello. Mi sello personal es piel, sensualidad, simple, natural y porque no, hot. Es muy español mi estilo y es obvio, ya que algunos de mis referentes son fotógrafos españoles como Miguel Reveriego, Javier Vallhonrat, Gorka Postigo y Paco Peregrín, entre otros europeos.

-Hablando de tu propio trabajo, ¿cómo llegaste a colaborar con agencias de todo el mundo?

-Bueno, en realidad las modelos hacen esa conexión de agencias, ya que las más potentes suelen estar representadas por diferentes agencias según el país. Así que solo es cuestión de hablar con una de ellas y sin temor a recibir un NO. Yo recibí muchos NO en España y nunca me desanimé, seguí puliendo mis fotos y mejorando, y si en realidad mis fotos eran pésimas en ese entonces, es algo que uno no lo sabe o entiende hasta que por fin llegan los SI.

-¿Cómo pasaste de ser un fotógrafo local a trabajar con revistas como SCHÖN Magazine, PAPERCUT MAG y otras tantas?

-No lo sé, sólo se dan las cosas. Simplemente busque que fuera así y pues un trabajo lleva al otro como un efecto dominó. Creo que el fotógrafo tiene que ser internacional y no sólo local, así me enseñaron y esa necesidad de dar a conocer tu trabajo en el mundo es indispensable para tener éxito en la moda.

-Hablando sobre editoriales de moda, ¿cómo defines la estética de tus fotografías y qué tan importante consideras el rol de la dirección de arte?

-Mi estética está algo influenciada por el diseño gráfico, si hablamos de tonos y lenguaje. También me gusta que sean fuertes, frontales, y con siluetas interesantes del cuerpo o ropa, pero en la mayoría de las veces manejo una estética probablemente sensual.

Hablando de Dirección de Arte, creo que esta es importantísima para hacer grandes fotos, ya que es como un segundo fotógrafo que aporta soluciones creativas y visuales. Me encanta la idea de tener una persona en arte siempre y lamentablemente como es una profesión no muy común fuera del área comercial, he trabajo pocas veces con ellos en editoriales de moda, pero siempre estoy buscando gente creativa que pueda aportar. De todas maneras agradezco la oportunidad de aprender una que otra cosa de Cristina Ramos, la directora de arte de Txema Yeste, y ver trabajar a Eric Dover, el director de arte de Eugenio Recuenco.

-Cuando trabajas con un diseñador en su lookbook o campaña, ¿cuáles son los pasos que debes tomar antes de llegar al producto final?

-Antes que nada, saber lo que busca como resultado para poder aterrizar un presupuesto. Y saber si nos vamos para ir al mismo rumbo, porque cada mente creativa es diferente. Por otro lado, tener la modelo indicada es casi el 40% de todo y para eso tienes que tener cierto ojo. Lo mismo va para el team.

-¿Qué cámaras ocupas para tus trabajos?

-Tengo una vieja amiga, pero efectiva 5D Mark II. No obstante, creo que cualquier cámara es más que suficiente. La ventaja de la foto de moda es que se permiten fotos fuera de foco o trepidadas si se hacen con buen gusto.

-Photoshop: ¿Sí o no?

-Claro. Pero te voy a ser sincero. Mis fotos tiene 20% Photoshop. Desde que gente importante de la moda en España me decía que retocaba mucho la piel y que parecía publicidad (“muñecas de plástico sin textura”), me hizo tener asco al retoque en exceso, por lo que no suelo durar más de 20 minutos por foto en Photoshop. Eso es ahora, pero ya sabes, los gusto cambian con el tiempo.

-¿Alguna técnica en especial?

-Pensar la foto antes de disparar. Visualizar el resultado final, moldear la luz para que sea lo más parecido a lo que buscas y digo parecido porque la luz es lo más difícil de manejar, siempre es variable. Siempre me gusta improvisar en los shoots, a veces me gusta dejarme sorprender por lo que la modelo aporta de acting o por lo que una luz extraña o sombra de un objeto pueda provocar; es parte de la magia.

-¿Notas una evolución en particular sobre tu trabajo a través del tiempo?

-Siempre. Siempre veo evolución y aparte tus gustos cambian y se refinan. Fuera de eso, soy muy exigente conmigo mismo y eso es bueno si quieres llegar a pulirte como fotógrafo internacional.

-¿Qué fotógrafos admiras?

-Siempre tengo un top 15 que se renueva constantemente, pero hay fotógrafos que no suelo mover de ese top como son Helmut Newton, Steven Meisel, Camilla Akrans, Peter Lindbergh, Txema Yeste, Mert & Marcus y Jacques Olivar, a este último le tengo mucho cariño porque amé su estilo cinematográfico y el tipo de modelos que retrata. Cuando lo conocí me encantó más porque es una persona muy feliz y agradable, llena de anécdotas que comparte.

– ¿A quién te gustaría fotografiar?

-Ojalá la vida me lo permita, porque suelo soñar muy alto siempre. Pienso en Natalia Vodianova, Lara Stone, Sasha Luss, Shannan Click, Edita Vilkeviciute Bambi Northwood, Emily Didonato o Ashley Smith. Me encantaría aunque solo fuera una foto.

-¿Se puede vivir actualmente de la fotografía?

-En definitiva se puede vivir de la fotografía. Aunque suele ser siempre difícil al principio, y es normal, eres nuevo y la gente no sabe de tí o no confía, lo cual lo veo como un mal, eso retrasa el avance y la oferta dentro de producción fotográfica en un país.

-¿Cómo ves la fotografía en México y Latinoamérica en comparación con el resto del mundo? ¿Qué cambiarías de la industria?

Suelo tener más inclinación por el estilo Europeo ya que fue mi formación estudiantil por un año, y es cuestión de gustos. Pero me alegro mucho que en estos 9 meses que llevo trabajando en México haya mucho cambio. La industria en México y Latinoamérica va por buen camino; creciendo y refinando el buen gusto, pero sí me gustaría que hubiera más ofertas para todos y cada estilo, y me refiero a más revistas independientes físicas y online, ya que son un espacio de exploración visual y de estudio. Me gustaría que tomarán más en serio a la gente nueva que viene cargada de energía.

-¿Qué proyectos tienes para este año y para más adelante?

-Mi objetivo para este año es publicar en L’Officiel, Vogue ó Harper’s Bazaar, sin ellas no puedo cumplir mi objetivo principal que es ser reconocido dentro de los 10 mejores fotógrafos de moda en México, lo cual es todo un desafío. Y más adelante me veo en París o Londres iniciando de nuevo.

-¿Algún consejo que quieras entregar?

-Que persigas tu sueño o pasión y no te desanimes por nadie ni nada. Y como dice la frase en latín que tanto me gusta: “Si Non Oscillas, Noli Tintinnare”, que quiere decir: “si no te mueves, no suenas”.

Imágenes de Facebook e Instagram Omar Coria

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