Jean Paul Gaultier, el último espectáculo de la alta costura

Jean Paul Gaultier, el último espectáculo de la alta costura

Puede que no sea el más original, pero revolucionó a toda una generación al trabajar con Madonna en el vestuario de su gira en los ’90. Quizás no sea el más prolífico, pero su carrera ha estado llena de guiños a lo multicultural y su simpatía lo pone en un lugar especial dentro de la moda. Jean Paul Gaultier sabe que mostrar alta costura significa idear un show atractivo y dinámico, centrarse en lo dramático para sus trajes e imponer un poco de vanguardia visual. Por esto y más, Gaultier fue el único espectáculo real de las pasadas fechas de la alta costura en París.

Su concepto estuvo centrado en la noche, los vampiros y lo gótico. Por ello recurrió al negro y al rojo como colores principales, desatándolos en capas y bordados que dan un toque metalizado a sus propuestas. Aquí tampoco se trató de ver a Drácula llevando vestidos, sino de mujeres fatales que impusieron lo oscuro más allá del cliché. En un mundo lleno de paradojas comerciales, donde cada vez las colecciones son más simples para dar paso a una mayor cantidad de ventas, esta colección de Gaultier da una luz de esperanza sobre lo atrevido.

Además de sorprender con una paleta dinámica que sobresalió con creces entre las otras anteriores, Gaultier también decide dar al final una sorpresa con invitados. Amanda Lear, Madonna, Dita Von Teese y otras figuras han cerrado sus desfiles, pero esta vez le tocó el turno a Conchita Wurst, un travesti reconocido en Europa por su estilo femenino y barbudo, además de su voz que lo llevó a ganar el primer lugar en Eurovisión 2014. Por atreverse a ello y mucho más, Gaultier se rinde como uno de los pocos favoritos en un momento de la moda cada vez más convencional.

Fotos: The Fashion Spot.

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