#VisteRecuerdos: Vanessa Rondón y la prenda que nunca prestaría

“Nunca fui muy cercana a mi abuela, pero esta falda que me hizo es un recuerdo tangible de su cariño y de su forma de quererme”.

Por Kevin Cortés

Hay amores que no se dicen, se cosen. El de las abuelas es así: silencioso, persistente, imposible de reemplazar. Vive en gestos mínimos, en rutinas compartidas y, a veces, en una prenda que jamás prestaríamos porque guarda algo más que tela. Hay ropa que no se hereda ni se presta: se atesora.

Vanessa Rondón inaugura esta sección contándonos la historia de una prenda que, para ella, es exactamente eso. Aunque tenía más diferencias que similitudes con su abuela, ambas compartían un lenguaje íntimo y silencioso a través de la ropa.

“Desde niña, mi abuela me hacía ropa. Yo le llevaba modelos que veía en revistas, elegíamos juntas la tela y ella lo armaba todo desde cero. No éramos especialmente cercanas; nuestra relación siempre fue más bien distante. Aun así, esos momentos —ir a comprar telas, probar, ver cómo la prenda tomaba forma— funcionaban como un lazo silencioso que nos unía. Es un recuerdo tangible de su cariño, de su forma de quererme y de algo que era nuestro.”

Su falda, confeccionada por su abuela hace más de 15 años, se ha transformado en su segunda piel. “Me acompañó en mis últimos años de colegio, durante la universidad, viajó conmigo hasta Chile y hoy sigue acompañándome en mi vida adulta. Yo le llevé una referencia de diseño, elegimos juntas la tela y ella la confeccionó. Recuerdo que de esa misma tela también me hizo un pantalón.”

“Esta prenda recuerda una etapa de mi vida en la que, aunque no existía una relación cercana entre nosotras, su presencia estaba ahí de forma concreta y constante. Cada vez que la uso, inevitablemente la recuerdo y pienso en los momentos compartidos.”

Que la haya hecho alguien especial ya la hace única; pero ser la única prenda que le queda le da aún más valor. “De toda la ropa que llegó a hacerme, esta es la única que conservo.” La ropa también es vestir recuerdos, y esta falda es, para Vanessa, una forma de llevar consigo los momentos compartidos con su abuela, tan presentes como hace 15 años.

También te puede interesar