
Desde que entró en escena, incomodó a la tradición llevando vestidos acompañados del pelo muy largo. David Bowie no necesita presentaciones, pero si podemos ponerlo como un claro ejemplo de rebeldía y protesta contra las normas establecidas, contra la sociedad que imperaba en los años ’60 y ’70, cuando decidió experimentar de manera muy atrevida con su look ganándose el odio de los padres y el amor de las nuevas generaciones que no se sentían cómodas con las definiciones binarias. Y en ese camino, la estilista Suzi Fussey tuvo un rol fundamental.
