
La historia es archi conocida pero aún así efectiva: dos personajes principales que reprimen su atracción y que separados, se dan cuenta que se quieren de verdad. Con diferentes contextos y eras, esta es la base de toda exitosa historia de amor en el cine y así lo fue con un clásico que a nadie deja indiferente: ‘Cuando Harry conoció a Sally’ (1989), una entrañable película protagonizada por Meg Ryan y Billy Crystal, dirigida por el recientemente fallecido Rob Reiner. Filmada como una trama que se desarrolla durante varios años, la cinta tiene varios elementos que podemos reconocer en otro producto moderno que recientemente cautiva audiencias en Netflix: ‘People we meet on vacation’, la que se ha transformado en uno de los nuevos clásicos románticos de la plataforma.

Un viaje en auto entre desconocidos, la molestia inicial por la otra persona, la separación inminente. Así comienzan ambas historias que luego se desenrredan en diferentes situaciones, aunque coinciden en algo: los personajes principales vuelven a encontrarse de manera casual o planificada. Una amistad que se transforma en algo más, la añoranza por saber qué es tener una conexión real cuando la tienes frente a ti…tantos momentos que se convierten en una paradoja de las relaciones modernas y que de alguna manera, nunca cambian. Aun cuando vivimos la era digital de amor desechable, el éxito de esta historia en Netflix y el eco que dejó el clásico de Reiner que aún resuena, demuestran que todos estamos ávidos por encontrar a la persona indicada y que también, nos morimos de miedo al hacerlo.

Fotos: Capturas de pantalla.
