
La serie “Hacks” ha sido uno de los mejores aciertos de los últimos años y en medio de la dupla protagonista, Deborah y Ava -las galardonadas Jean Smart y Hannah Einbinder-, un personaje se ha estado robando la pantalla cada vez que aparece. Como Kayla, la mimada hija de un reconocido agente que se independiza junto a Paul W. Downs, Megan Stalter se convirtió en una refrescante figura que va más allá de clichés o minimalismo. Su éxito la preparó para el capítulo actual que vive como Jessica a través de “Too Much”, el regreso de Lena Dunham al storytelling televisivo con una especie de autobiografía donde Meg la encarna en Brooklyn y Londres.

En esta historia de desamor y romance moderno, Jessica no aparece como una típica mujer moderna que se viste con ropa de diseñdores o se mantiene muy centrada en demostrar que sabe de moda. Arielle Cooper-Lethem -quien tiene experiencia en clásicos de culto recientes como “Waves” (2019) u “Ocean’s 8” (2018)-, incorpora la esencia atrevida de Stalter a su rol, donde interpreta a una Dunham recién separada de su novio trasladándose a Londres para vivir una nueva historia de trabajo y amor. Primero vemos su sutileza vintage con vestidos estilo marinero -que su ex Zev denosta infamemente en una inolvidable escena-, trajes de color rosa para dar con una clave oficinista y a medida que su historia avanza, nos muestra otros trazos: abrigos multicolor con piel falsa en tonos pastel, vestidos de cuentas sobre poleras, maquillaje con aplicaciones y trajes ochenteros.

Y fuera de la pantalla, Stalter arrasa con sus looks mientras promociona “Too Much”. Desde estilo Vivienne Westwood hasta poleras con mensajes, el estilo de Stalter -gracias a su estilista Kat Typaldos, la misma de Caroline Polachek-, brilla también con un atrevimiento que cuestiona cualquier estereotipo o cliché.

