El efecto Copenhagen

Por Oscar Fernandez

Los escandinavos van en serio cuando se trata de Copenhagen Fashion Week (CPHFW). No sólo por su crecimiento sostenido en los últimos años, sino que además, por alcanzar un posicionamiento y distinción que merece un reconocimiento internacional en la industria. Hace un par de años, el término copencore se popularizó por un artículo en Vogue Scandinavia que explicaba en qué consistía el estilo danés y la importancia del street style durante la semana de la moda en la ciudad nórdica. Sin embargo, esto va mucho más allá. “La semana de la moda de Copenhague es el lugar donde el talento y las personas son lo primero. Ellos (la organización) saben que estos ingredientes generan buenos negocios” dice Julie Gilhart, reconocida consultora creativa de negocios y fundadora de Gilhart & Co.

El 27 de Enero de 2026 se cumplieron 20 años desde la primera edición de CPHFW, y ya no es ninguna sorpresa que cuando se habla de los Big Four (Nueva York – Londres – Milán – París) indudablemente también se habla de Copenhague como la quinta capital de la modaActualmente, esta industria representa alrededor de un 5% de las exportaciones totales de Dinamarca. Comparativamente, en Chile por ejemplo, el sector pesquero aporta alrededor de un 7%, la fruta y agropecuario bordea un 8%, y la contribución de la moda apenas un 0,2%. Esto indica que las ventajas competitivas que tiene Dinamarca, versus otras grandes capitales de la moda, no sólo se basan en su atractivo layering y crochet hats. Su mayor diferenciador ha sido entregar una sensación de novedad y buenas prácticas, todo bajo el Marco de Requisitos de Sustentabilidad. Implementado en 2020 y reformulado en 2024, el SRF (Sustainability Requirements Framework) marca un hito en la industria de la moda global debido a que establece un conjunto de criterios mínimos para participar de las presentaciones y desfiles de la ciudad. Todas las marcas que deseen ser parte del calendario oficial deben demostrar un cumpliento con 19 estándares de sustentabilidad que abarcan ejes como: estrategia y gobernanza, condiciones laborales, materiales y producción, circularidad, compromiso con el consumidor, producción de desfiles y presentaciones, y ética y compromiso. 

En tan sólo 20 años, la capital ha logrado avanzar en medidas de sustentabilidad y creatividad sin sacrificar su esencia, y al mismo tiempo, solidificando su posición en la industria y respetando la realidad ecológica. Tal y cómo se planteó en la edición n°5 de 20’s ¿En qué momento de tus veintes sientes que fracasaste y qué aprendiste de ello? CPHFW alcanza esta edad demostrando que es más que sólo una estética o un core, en cambio, es un lugar en el que se desarrollan nuevas líneas de negocios, se definen los estándares para un futuro en la moda y, más importante aún, un espacio que promueve los nuevos talentos con iniciativas como NEWTALENT, un programa que entrega mentoría y apoyo financiero a marcas emergentes. Este año los ojos estuvieron puestos en Anne Sofie Madsen, Bonnetje y Stem. Todas propuestas enmarcadas en NEWTALENT y que mezclan la esencia nórdica bajo un enfoque funcional, sustentable y experimental. Indudablemente, Copenhague es la ciudad donde los diseñadores incipientes muestran antes de volverse virales, y donde el futuro de la moda se encuentra con el presente. 

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