Manuela Calera nos presenta la primera colección de su marca ENDE

Manuela Calera nos presenta la primera colección de su marca ENDE

“En la actualidad vivimos en un mundo bajo un sistema económico lineal que compromete el bienestar del planeta y trae consigo inmensas repercusiones, entre ellas encontramos la pérdida de diversidad biológica. Y es justamente bajo esa premisa que nace ENDE, una firma que buscar usar el diseño como agente de cambio, visibilizando la  pérdida de fauna nacional por medio de una propuesta creativa sostenible”, nos cuenta la egresada de diseño Manuela Calera, quien para su primera colección decidió vincular a través de la ropa  al  usuario con los reptiles endémicos de Chile.

La  colección tiene prendas acotadas y un alcance más bien pequeño, es por esto que se difunde a partir de una editorial de moda a través de redes sociales, catalogando estas como el nuevo “contexto habitual”.

¿Qué te inspiró a realizar este proyecto?

Desde pequeña me he visto fascinada por la naturaleza, sobre todo por los animales, hasta el día de hoy no me dejan de sorprender. Me parece digno de destacar su sabiduría en cuanto a cómo viven y dejan vivir, siguiendo ciclos naturales, respetando todo lo que los rodea.

La naturaleza siempre ha sido mi fuente de inspiración, sus colores, formas, composiciones y toda la riqueza visual que posee. Hasta el más insignificante insecto me parece impresionante y digno de admirar. Debido a esta gran admiración que le tengo al mundo natural y sus individuos, su degradación me es profundamente dolorosa, especialmente la pérdida de especies.

En otro rincón de mi corazón, junto a los animales, se puede encontrar el diseño, el cual decidí tempranamente que sería mi profesión. Lo que me fascina de esta carrera es que aún cuando los proyectos pueden ser mega funcionales nunca serán totalmente verificables o cuantificables, en mi opinión. Porque a diferencia de por ejemplo la ingeniería la cual se basa en conceptos, estadísticas y números, el diseño comprende el mundo estético, que comparte con el arte, el cual genera emociones y sensaciones irracionales e incuantificables.

Es desde estos dos mundos que creó ENDE, un proyecto que me identifica y me permite contribuir a una causa que me importa desde lo que me gusta. Creo firmemente que si todos aportáramos un poco desde “nuestras luces”, el mundo sería un mejor lugar.

¿Cuáles son los materiales protagonistas?
 Se confeccionaron prendas desde la deconstrucción de ropa antigua clásica y holgada; blazers negros, chaquetas de jeans, camisas blancas entre otros. Se escogieron prendas “neutras” para lograr desde la deconstrucción y el estampado, crear piezas nuevas, únicas y vanguardistas, mostrando que no son  necesarios  nuevos materiales para crear piezas actuales. Dentro las prendas escogidas predomina  el negro, así dejando resaltar el estampado.

 

Las  telas  agregadas fueron recuperadas de retazos antiguos y estampadas por pieza para no producir de más ni tener que descartar nada. Es decir si se requerían mangas estampadas, no se estampaba un metro de tela y luego se cortaba sino que se diseñaba el patrón virtualmente y luego se sublimaba sobre algún retazo de tela.

Las prendas de la colección exhiben el patronaje y confección de las prendas antiguas, mostrando rastros de upcycle. La colección es streetwear/ streetstyle con la finalidad de que sean utilizadas en la calle con el propósito de la visibilización de la problemática.

¿Dónde se realizó la producción y por qué escogiste ese lugar?

En cuanto a la visibilización de la colección, ENDE nace en medio de una pandemia donde reina la era digital por lo que realizar un desfile era impensable, agregando además que es una instancia efímera que no genera mayor repercusión si no tiene una posterior difusión.

Por otro lado las  prendas por si solas no tendrían un gran alcance ya que son pocas. En cambio una narración visual a partir de imágenes y contenido visual expuesto en este contexto de mediatización digital puede generar un mayor impacto por lo que se decide capturar la colección en una editorial de moda en conjunto a un colectivo de artistas.

La idea central de la editorial era mostrar a los modelos como “reptiles” tomándose la ciudad y las calles haciendo alusión a la visibilización de la problemática. Las locaciones escogidas fueron tres, todos lugares muy concurridos: el metro, el mall Costanera Center y el Museo de Bellas Artes.  Debido a la pandemia los lugares estaban vacíos y en la producción de las fotografías nació la idea de mostrar a través de esto, que aún cuando la problemática existe no se ve.

La cromática y el ambiente lumínico de las fotos es frío, insinuando la  condición de ectotermia de los reptiles. Dentro de las fotos no aparecen más que dos modelos, de hecho la mayoría solo aparece un modelo, ya que, los reptiles son en su gran mayoría animales solitarios. Las poses son estáticas y en muchas de ellas se ven a los modelos recostados en una superficie, al igual que lo hacen los reptiles. En cuanto a características morfológicas de los modelos se buscó caras fuera de lo común con aspectos “reptilianos”.

¿Qué tan difícil fue realizar este trabajo en pandemia?
 Me gusta pensar que las cosas no son más o menos difíciles si no que diferentes. Lógicamente todo se complicó más por la pandemia, la obtención de materiales, la producción de fotos etc. Pero todas estas complicaciones fueron guiando el proyecto a nuevos caminos de aprendizaje muy enriquecedores. Al final se tenía que trabajar con lo que había y punto.
  

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Kevin Cortes
Kevin Cortes

Periodista con mención en Comunicación Digital. Ama la moda y el styling masculino.

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