Josefina en París, la chilena que, al estilo de Emily Cooper, llegó a la Ciudad de la Luz para destacar con su trabajo en moda

Josefina en París, la chilena que, al estilo de Emily Cooper, llegó a la Ciudad de la Luz para destacar con su trabajo en moda

“Ahora con esta serie de Emily in me he identificado un montón, porque la verdad es que resulta bastante difícil empezar una vida acá cuando casi no hablas francés”, nos cuenta la chilena Josefina Garretón, mientras recuerda sus primeros días en la ciudad en la que ya cumple más de 3 años viviendo y, de alguna u otra forma, protagonizando su propia producción cinematográfica, cargada de mucha moda.

“Estar en París es increíble, uno se siente en su propia película y a pesar de todos los obstáculos que uno tenga que vivir estando fuera, lo recomendaría 100% hacer, sobre todo para la gente que quiere armar una carrera en la industria de la moda”. 

Y es que así como el personaje interpretado por Lily Collins llegó a destacar y marcar su sello en una empresa parisina, Josefina también lo hizo, pero en una importante firma internacional: Karl Lagerfeld. Hoy desde la ciudad de la luz y ocupando el cargo de PR & Special Event nos cuenta que ha logrado formar parte de importantes proyectos, entre ellos el ‘Tribute to Karl’, un homenaje al káiser de la moda, capitaneado por Carine Roitfeld y en el que trabajó por más de 6 meses. 

“Fue espectacular estar ahí, recibiendo a todos los talentos, preocupándome de cada detalle, ver pasar a Anna Wintour, y en general, sentir ese estrés que al final de la noche se transforma en energía positiva. Son esas cosas por las que dices OK, por esto he hecho todos los esfuerzos y sacrificios estos últimos años”, explica Josefina.

“Lo mejor que me ha dado París y mi trabajo son las experiencias que jamás me imaginé, ni hubiese concretado quedándome en Chile”.

 Adaptándose a los desafíos, en una ciudad extranjera

“Nunca quise estudiar en Chile, nunca quise estudiar tantos años algo, ya que para mí lo más importante se aprende trabajando, haciendo proyectos y conociendo gente”. 

A los 18 años dejó Chile. Después de salir del colegio trabajó, juntó dinero y se fue primero rumbo a Estados Unidos. Quería aprender bien inglés, y sabía que estando allá lo lograría. Se quedó en la casa de unos familiares, en San Clemente, California. Su intención era estar solo tres meses, pero mientras buscaba qué hacer, encontró un programa de Fashion Merchandising en el Saddleback College, el que rápidamente la enamoró.

“Fui a Estados Unidos pensando en estar 3 meses, vi esta carrera que duraba dos años y me encantó, encontré que era perfecta para mí. Así que estudié dos años en Estados Unidos, me gradué y trabajé un año en ASICS, porque después de haber estudiado en Estados Unidos tú tienes opción a sacar una visa para trabajar en lo tuyo, así que encontré trabajo súper rápido, me quedé un año”.

¿Después de ese año qué pasó?

Cuando ya tenía que renovar la visa encontré que era mucho, no me quería quedar más en Estados Unidos, tres años habían sido suficientes. Viajé a Europa a recorrer. Hice un curso en Florencia y estuve viajando. Llegué a París, estuve acá, y bueno después de esos tres meses de turista volví a Chile, con la idea de quedarme un tiempo allá. Al final no me resultó eso y estuve seis meses solamente en Chile (2017). Busqué qué hacer, habían abierto la oficina de ASICS, postulé a un trabajo ahí, pero no quedé, y decidí venirme a París.

¿Y por qué París?

Siempre tuve la idea de venirme a París. Como no encontré nada en Chile, -debo confesar que igual busqué con la vara un poco alta-,  decidí venirme con la Working Holiday, que es una visa bastante fácil de sacar si tienes todos los requisitos, y viajé con la idea de aprender francés, y enseñar español e inglés a niños.

Durante sus primeros meses en París estuvo trabajando como community manager, también en showrooms y contactando a marcas que necesitasen ayuda en sus redes sociales. De a poco fue conociendo gente, haciendo consultorías en social media para pequeñas firmas e incluso armó una pequeña empresa llamada Tag & Co, con la que hacía photoshoots de multimarcas.

“Estuve un año en Francia, tratando de meterme ahí en la semana de la moda, trabajando en diferentes showrooms multimarca, obviamente gratis, pero reuniendo contactos que pude utilizar para hacer un poco de trabajo freelance”.

¿Qué fue lo más difícil 

La verdad encontrar trabajo en moda en París es bastante difícil. Sin hablar francés es realmente imposible. Ya hablando el idioma las cosas cambian un montón.

La gran oportunidad, y la gran pérdida

¿Cómo fue que llegaste a trabajar para Karl Lagerfeld?

Volví a estudiar y decidí hacer un tercer año de Fashion Marketing en el Institute Fashion Academy. El curso era de un año, pero eran solamente seis meses de teórico y seis meses de práctica. Postulé a más de doscientas prácticas, sin tener muy buenos resultados. Finalmente, un día antes de irme a Chile a pasar Navidad, me llaman y me dicen “Hola, te hablamos de Karl Lagerdeld porque postulaste para una práctica y nos interesa mucho tu perfil, pero no sabemos si todavía estás disponible”. Me llamaron mucho tiempo después de postular y yo viajaba al otro día. Les pedí que hiciéramos la entrevista a la mañana siguiente, antes de irme al aeropuerto y fue así, todo muy repentino. Me presenté a la entrevista con una chica, -que ahora es una de mis grandes amigas-, la hice, y me llamó un par de horas después y me dijo te seleccionamos, queremos que partas con nosotros después de Navidad. 

Así empezó su práctica de seis meses, una que más que práctica tomaba como un gran desafío laboral. “Yo no iba a hacer solo lo que me pidieran, sino que iba para hacer mucho más y así ganarme la confianza del equipo”

Al mes y medio de haber empezado tu práctica murió Karl, ¿Cómo fue ese momento? 

En mi práctica contestaba el celular de la oficina de prensa de Karl Lagerfeld. Tipo 11:00 hrs llaman y me dicen, “Llamamos para confirmar la muerte de Karl Lagerfeld”. Como él no había salido en el desfile anterior de Chanel, ya se había generado mucha prensa. Nosotros decíamos que estaba bien, que se estaba recuperando, etc. Entonces cuando llaman, yo digo por favor no sigan con esto, él está bien. A los 20 minutos, llaman a mi jefa a la oficina y se escuchan llantos. Lo que indicaba que sí, Karl había fallecido y yo había contestado el teléfono sin saber la verdad. Bueno, recuerdo que estuvimos mucho rato sin saber qué hacer, esperando, los teléfonos no paraban de sonar, los emails y más. Además la gente que trabaja en la oficina tenía un nivel afectivo muy alto con Karl, entonces a la admiración que uno podría tener por él, había que sumarle una relación muy personal y de bastante tiempo. Fue bastante complicado.

En ascenso 

Después de la muerte del diseñador, Josefina empezó a trabajar directamente en el proyecto ‘A Tribute to Karl: The White Shirt Project’, una iniciativa que consistió en invitar a distintos talentos y a siete en particular –Carine Roitfeld, Cara Delevingne, Tommy Hilfiger, Sébastien Jondeau, Diane Kruger, Kate Moss y Takashi Murakami-,  para que reinterpretaran la white shirt, la camisa blanca icónica del diseñador. 

“Estas 7 camisas se replicaron 77 veces cada una con un precio exacto de 777€. Se puso énfasis en el 7, porque este era el número preferido Karl, el número de la suerte. Lo recaudado se donó al programa benéfico Sauver la Vie para financiar investigaciones médicas. Además de esto, invitamos a gente cercana a Karl para que reinterpretara esta camisa pero de una manera única. Nosotros le enviamos una caja con la camisa y con utensilios para poder customizar y, de esto hicimos una exhibición en 21 Rue Saint Guillaume, Hotel Particuler de Karl Lagerfeld en París. Vinieron diversas celebridades entre ellas Anna Wintour”.

Actualmente, ¿cuáles son tus funciones? 

Mi título es prensa y evento. Hoy en día me ocupo de coordinar las colaboraciones externas de la marca. Lo que yo hago es coordinar con los agentes o con los talentos cuando necesitamos armar photoshoots. En el fondo yo soy como el intermediario entre la marca y los talentos. Piar básicamente pero enfocado a la colaboración externa.

Los primeros meses de mi contrato, fue solamente hacer el Tribute. Este proyecto se demoró como unos seis meses en realizarse. Y desde ahí bueno mis labores han cambiado un poco, también estuve viendo el tema de los influencers, encargándome de crear un brief creativo y buscar a las chicas con las que queremos trabajar para el lanzamiento de algún bolso por ejemplo o de alguna colección.

Sabemos que además de trabajar en Karl, estás empezando tu propio proyecto…

Sí, estoy empezando mi marca, con mi mejor amiga que es una diseñadora italiana. La firma se llamará Roving Era, roving significa en movimiento, itinerante, nómade, que cambia. Estamos creando una firma que está pensada para ser 100% circular, sustentable. Enfocada en el upcycling, con jeans reciclados y con rollos de material que dejaron de ser utilizados por otra marca. Estamos partiendo recién, ya tenemos el Instagram y ahora vamos creando la página web. En este momento los primeros modelos se están haciendo en el sur de Italia, cerca de Nápoles. 

¿Qué las motivó a dar este paso?

Las dos trabajamos en moda y nos damos cuenta de lo contaminante que es la industria, y  lo mal que le hace a nuestro planeta. Ninguna de las dos quiere seguir trabajando con este ritmo, así que por eso crearemos prendas sustentables y daremos lo mejor de nosotras en este proyecto. Si bien la marca la queríamos lanzar a finales de este año, con el Covid creemos que lo mejor es darle con todo el 2021. 

¿Qué ha sido lo mejor que te ha dado Paris y tu trabajo?

Definitivamente las experiencias, esas que jamás me imaginé, ni hubiese concretado quedándome en Chile. Yo creo que la más linda fue el homenaje a Karl. Fue espectacular estar ahí, recibiendo todos los talentos, vistiendo a toda la gente que iba a ir, preocupándome de cada detalle, viviendo ese estrés que es bueno. Ver pasar a Anna y llamar a Caroline y decir que  llegó  Anna Wintour y que hay que ir a buscarla a la puerta. Son esas cosas que dices OK, por esto he hecho todos los esfuerzos y todos los sacrificios estos últimos años han sido para esto. Es una experiencia muy bonita trabajar con equipos y en proyectos tan importantes como este.

¿Qué le recomendarías / dirías a aquellos que sueñan con trabajar en la industria?

Primero les diría que es una experiencia muy bonita, pero que es muy difícil, mucho más de lo que parece. Aún así la recomendaría 100%, sobre todo para la gente que quiere hacer carrera en moda. Mi consejo es que nunca paren de buscar oportunidades, postular a cosas, llamar, mandar currículums, socializar, confiar en uno y venderse un poco y dar siempre, siempre lo mejor de uno. Si das lo mejor y con una sonrisa en la cara y con ganas de hacer las cosas, las oportunidades siempre aparecen. Hay que trabajar con esfuerzo, ser perseverante y tener metas. Porque aunque uno vea esas metas muy lejanas, poco a poco se van cumpliendo.

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Kevin Cortes
Kevin Cortes
Periodista con mención en Comunicación Digital. Ama la moda y el styling masculino.

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