Entrevista a Diego Díaz: “Hay que preocuparse de hacer más por esta labor, profesionalizarla y, de paso, generar garantías que otros trabajos ya tienen”

Entrevista a Diego Díaz:  “Hay que preocuparse de hacer más por esta labor, profesionalizarla y, de paso, generar garantías que otros trabajos ya tienen”

Estudiante de de Imagen, diseñador y . Con 23 años Diego Díaz cultiva una incipiente carrera en el rubro y no descarta buscar nuevas formas de seguir potenciándose. Todo con un objetivo claro, salir del país e, idealmente, radicarse en Los Ángeles o Barcelona, por todo el movimiento que representan esas ciudades y el concepto que abarcan en cuanto a

Si bien para llegar a la moda tuvo que dejar atrás la estabilidad que le daría la carrera de Derecho, el joven talento es un convencido de que la de moda pese a que requiere de mucha entrega, trae muchas satisfacciones. Las que podrían ser aún mayores si se regulariza o formaliza la profesión, llevándola al nivel que merece.

“Aún existen muchas irregularidades en este trabajo, con acuerdos solo de palabra y aunque jamás he tenido un problema, creo que no es justo, hay que preocuparse de hacer más por esta labor, profesionalizarla y, de paso, generar garantías que otros trabajos ya tienen”, expresa.

¿En qué momento de tu vida pensaste, “me voy a dedicar a la moda”?

Mi interés por la moda nace desde pequeño. Siempre me fijé cómo se vestían mis personajes favoritos de cine o figuras televisivas, pero la decisión de dedicarme y proyectarme en el mundo de la moda como algo serio, surge tras dejar atrás la carrera de derecho a los 20 años y decidirme a hacer lo que realmente me llena. Entré a estudiar Diseño de Imagen, carrera que llegó de manera sorpresiva, ya que no quería dedicarme al diseño de vestuario como tal y era la única opción que conocía. Ahí empecé a indagar y encontré la opción del diseño de imagen, lo que consideré inmediatamente, pues me permitía abrir nuevos horizontes y poder desenvolver mi creatividad en esta área.  

¿Cómo llegas a convertirte en

Lo primero, como señalé anteriormente, fue decidirme a estudiar una carrera enfocada en un área de la cual siempre había estado enamorado, pero que al no ser una carrera “tradicional” era más difícil atreverse y dar el paso. Al momento de entrar, comencé siendo asistente de Carolina Llanos (una amiga hasta el día de hoy) y, a raíz de esta oportunidad, empecé a ver cómo se desenvolvía una producción de moda. Fui aprendiendo cómo organizar las producciones y cuáles eran los pasos a seguir en terreno, siempre apoyándome en el trabajo en equipo.

Sabemos que es un trabajo que tal vez no se entiende mucho como tal, por lo mismo ¿cómo reaccionó tu familia ante esta elección?  

Tengo la fortuna de contar con una familia que desde siempre me ha apoyado en mis decisiones, a pesar de ser sumamente tradicionales en cuanto al ámbito laboral. Por eso, también ha sido un trabajo ampliar su mente, que sepan y sean conscientes que todo requiere dedicación, que detrás de las “lindas fotografías” que ven en los medios masivos, ya sea redes sociales o revistas, hay personas que ponen mucho esfuerzo para lograr este resultado, que hay un trabajo enorme y muchas horas de preparación para llegar a ese nivel de producción y, ante todo, dejar en claro que no es un juego, sino un trabajo válido como cualquier otro. 

¿Recuerdas tu primera producción? ¿qué fue lo más difícil?

Los inicios nunca se olvidan, jaja. Recuerdo que un amigo me envió la historia de Pamela de la Cerda (gran fotógrafa, por lo demás), la cual estaba en busca de un trabajo colaborativo para realizar en Santiago. Le hablé, le comenté la idea que tenía en mente, adjunté carpeta de arte y a la semana siguiente concretamos la sesión. Recuerdo que justo se dio que había llegado el estilo de abrigos que quería utilizar en la sesión, fluyó todo a nuestro favor.

¿Qué tan difícil es vivir del fashion stylist en Chile? 

Es un trabajo que requiere de mucha entrega pero también trae muchas satisfacciones. Comienzo respondiendo de ese modo porque así lo he sentido hasta el momento.

Sin embargo, aún existen muchas irregularidades en este trabajo, con acuerdos solo de palabra y aunque jamás he tenido un problema, creo que no es justo, hay que preocuparse de hacer más por esta labor, profesionalizarla y, de paso, generar garantías que otros trabajos ya tienen. 

¿Y cómo crees que está la industria en Chile? ¿hay oportunidades, proyección?

Creo que la proyección debe nacer de uno y es ésta la que va abriendo puertas cuando sabes lo que quieres y hacia dónde apuntar. Ahora, siento que la visibilidad de la industria en nuestro país aún es insuficiente, hay muchos talentos egresando año tras año y hay que darles oportunidades. Necesitamos más espacios sólidos y estables donde desarrollarnos, más vitrina para nuestras producciones, así podemos ir avanzando y no perdiendo gente talentosa por el camino.  

En relación al sello que has ido cultivando en tu trabajo, ¿cómo podrías definirlo?

A mis 23 años y considerando que aún me queda mucho que aprender, ya que estoy en formación, no me gustaría definirlo o encasillarlo, sino más bien justificar mi trabajo en mi constante búsqueda de referencias visuales como desfiles de moda, fotografías del rubro, street style, cine, videos musicales pop y también muchas veces en la cotidianidad. Creo que todo lo que me parece interesante me nutre y se convierte en un proceso de trabajo creativo único.

¿Cómo es tu proceso creativo a la hora de ir amando los looks?

De partida, trato de dejar súper claro cuál es el objetivo de la sesión para que todo el equipo esté en la misma sintonía y así poder llevar a cabo el concepto o sensación, ya sea en fotografías o proyectos audiovisuales. Tomando en cuenta esto, comienzo a crear “personajes” que logren transmitir a través de su vestuario un concepto determinado. Asimismo, creo que el acting es el complemento perfecto para que un look logre su fin.

¿Tienes algún referente? 

Referentes, miles, tanto internacionales como nacionales, pero en esta ocasión me gustaría nombrar a Benjamín Valdés, stylist chileno. Me parece sumamente llamativa la forma en que involucra las prendas, además de ser uno de los primeros referentes que tuve al involucrarme en el mundo de la moda. Me gusta mucho poder conocer sus trabajos y lo más importante es que, hasta el día de hoy, me sigue sorprendiendo y agradando.

A propósito de referentes y referencias ¿cómo lo haces para no toparte con looks que otros han armado? ¿Es un problema para ti el usar la misma ropa que han usado otros productores en una producción?

Creo que no es un problema ni tampoco un impedimento, los contextos jamás serán iguales, mucho menos la mano que realizó el trabajo y sus motivaciones. Por lo demás, dudo que alguien busque hacer o elaborar una réplica exacta, ya que todos en el fondo tenemos algo que nos hace únicos al momento de desenvolvernos en el área, a pesar de quizás estar sometidos a los mismos implementos.  

Además de fashion stylist, eres diseñador ¿cómo mezclas ambas disciplinas? 

Ambas labores son absolutamente complementarias. Me ha servido tanto para ampliar mi visión al momento de ocupar otros diseños, como para saber el trato que debo darle a ciertas prendas. Algo no menor tampoco es que puedo hacer prendas que quizás jamás encuentres porque solo están en tu mente y puedes crearlas tú mismo. 

¿Y qué te gusta más, diseñar u ocupar los diseños de otro?

En un comienzo solo me gustaba armar looks en base a lo que ya estaba hecho, pero actualmente, me llama mucho la atención la idea de armar prendas para poder complementar diseños de otros diseñadores con los míos y, de paso, ir dejando mi huella.

¿Cuáles han sido los trabajos más destacados que has realizado?

Ya he tenido la oportunidad de publicar en dos editoriales chilenas con trabajos sólidos. Siempre he tenido en mente mostrar primero mi trabajo en mi país, antes de hacerlo fuera. Creo que los medios que tenemos acá tienen tanto valor como los extranjeros, ya que es una industria que aún está en pañales y necesita que recurramos a ella para que vaya creciendo cada vez más. 

Cuando hablamos de moda pensamos en glamour y un mundo maravilloso, pero ¿Has tenido alguna experiencia negativa durante tu trabajo?

Durante una producción de moda, jamás. He tenido la oportunidad de trabajar con gente sumamente profesional y que tienen muy buena energía, cuestión importante al desarrollar un trabajo creativo y que para mí no es menor. Creo que un buen ambiente siempre trae cosas positivas tanto en un buen trabajo final como en las pequeñas amistades que surgen a raíz de esto. Ahora, los egos siempre están en todos lados. Aun así, no lo tomo como experiencia negativa o como algo que me haya impedido poder enamorarme de este mundo y ejercer mi labor, pero es una realidad.

¿Cuáles son tus proyectos para 2020? ¿Qué esperas conseguir?

Tengo planeado un 2020 con proyectos de la mano de la moda, editoriales, universidad, marca personal y también potenciar el desarrollo de ésta en otros ámbitos, como la música. Pero prefiero no adelantar mucho respecto a esto, sino más bien enfocarme y dedicar todas mis energías para lograr ver estas expectativas en resultados concretos y así, paso a paso, cumplir las metas que me he ido planteado.

Fotos: cortesía Diego Díaz

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Kevin Cortes
Kevin Cortes

Periodista con mención en Comunicación Digital. Ama la moda y el styling masculino.

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