
Estamos acostumbrados a escuchar Balmain e imaginarnos brillos ajustados, cinturones grandes y chinoiserie brillante casi en plástico. Pero hubo una época, mucho después de aquella original del fundador, en la que la casa francesa sobresalió por una sencillez clásica y un look mucho más María Antonieta que Kim Kardashian. ¿Cuándo fue esto? Entre 1992 y el 2002, años en los que Oscar de la Renta se mantuvo como Director Creativo de la firma.
