
Hedi Slimane pidiendo tocar junto a Yoko Ono; Sky Ferreira abrazada a Olivier Theyskens y Madonna enfundada en su malla brillante en plena era Confessions. Así era el entorno que rodeaba a Leigh Lezark, una de las DJs en The Misshapes, el famoso trío de jóvenes vestidos de riguroso negro que llenaba los fines de semana en Nueva York desde el año 2004 a través de sus imperdibles fiestas, donde se cruzaba todo tipo de famosos con it girls y más. Lezark comenzó a ser reoconocida en el entorno, especialmente luego que la moda llamara su puerta: Karl Lagerfeld la convirtió en musa de Chanel y el trío asistía como parte del front row a shows de Calvin Klein y Balmain, entre otros.
