Jóvenes talentos: Paloma Fuentes y la construcción de una mirada fotográfica sobre la feminidad

Por Kevin Cortés

Es difícil definir un punto exacto donde comenzó la carrera de Paloma Fuentes (@palomafuentesph). “La primera vez que recibí un pago fueron $20.000 por hacerle fotos a un cantante emergente, sin embargo, considero que mi trabajo más serio comenzó mucho después, cuando tomé decisiones más conscientes de la estética y narrativa que quería tener en mi trabajo”. Esa decisión marcó el inicio de una trayectoria que hoy la posiciona como una de las voces visuales más sensibles dentro de la fotografía de moda en Chile.

La cámara siempre estuvo cerca gracias a su padre, quien le regaló sus primeras cámaras apenas mostró interés. “En su momento no me di cuenta, pero creo que inconscientemente sentí un compromiso y una motivación por ese gesto en particular”. Su formación pasó por una pequeña escuela de fotografía y luego un semestre en Foto Design junto a Patricio Roldán, experiencias que le abrieron la puerta hacia el lenguaje visual que hoy cultiva.

Más allá de publicaciones o nombres reconocidos, Paloma asegura que uno de sus mayores hitos ha sido dar clases. “He aprendido más que en todos los años haciendo fotos solo por mi cuenta, ha sido muy emocionante ver el crecimiento de ex alumnos”. Sin embargo, reconoce que hubo momentos inolvidables, como cuando retrató a Yuya para el lanzamiento de su marca en Chile: “La Paloma de 11 años no lo habría podido creer”.

Retrato por Juan Pablo Ubilla
Fotografía: Paloma Fuentes
Modelo: Julia Garcia-Huidobro
Maquillaje: Belén Pavez
Estilismo: Manuela

Su trabajo se nutre de obsesiones personales y de una exploración constante de la feminidad. “Las fotos dejan de ser mías una vez que las publico. Aún así, siempre me ha gustado mostrar la feminidad de una manera que tiene directa relación con cómo me estoy sintiendo yo misma: a veces más delicada y vulnerable, a veces más resistente, a veces todo lo que está entremedio”.

En un país como Chile, reconoce que “las oportunidades están muy asociadas a un contexto socioeconómico” y que, en la moda, crecer requiere de contactos y privilegios. A eso se suma el desafío evidente de ser mujer en un medio marcado por estructuras patriarcales.

Lejos de los sueños de glamour, Paloma define su meta soñada con la misma honestidad que caracteriza su obra: “Mi meta soñada es llevar una vida tranquila, sustentada por la fotografía. Estar tranquila y poder tener los medios para cuidar de mí, de mi gato y de mi familia”.



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