Thigh Gap: la polémica tendencia del espacio entre los muslos

Thigh Gap: la polémica tendencia del espacio entre los muslos

Es de conocimiento popular que en el mundo de la moda hay miles de cánones con respecto a la belleza, el cuerpo y la salud. entre bloggers y fashion insides. Con respecto a esto mismo es que desde hace ya algún tiempo ha empezado a aflorar un término entre bloggers y fashion insiders que poco a poco se ha posicionado como un nuevo canon indicador de delgadez y belleza corporal: el Thigh Gap, o “hueco entre las piernas”.

El Thigh Gap no es otra cosa que la separación que se produce entre los muslos al sentarte o estar de pie. En varias mujeres es un tema de obsesión, buscando conseguir tan anhelado hueco entre las piernas de cualquier manera. Ya lo vimos hace un tiempo cuando estaba de moda el que se marcaran los huesos de la cadera: un sin fin de dietas y fotografías “inspiradoras” salieron a la luz para conseguir lucir esos huesos al ponerse pantalones a la cadera, o los collar bones (huesos de la clavícula) que en algún momento eran indicador de delgadez. Hoy el Thigh Gap se ha convertido en el nuevo parámetro y deseo de muchas.

El conflicto con respecto a estas modas radica en que la forma en la que se marquen nuestros huesos o la separación que haya entre nuestros muslos no depende de cuanto pesemos o comamos, sino de nuestra genética, por lo que la cantidad de ejercicios y dietas que han salido para lograrlo terminan transformándose nada más que en una polémica. El hueco entre los muslos, popularizado por las modelos de Victoria’s Secret en el año 2012, ha dado lugar a un gran aumento de la demanda de intervenciones quirúrgicas que pretenden eliminar la grasa de esa zona, además de un auge de entrenamientos y dietas extremas con el único objetivo de conseguir el Thigh Gap.

Hace unos meses la modelo de talla grande Robyn Lawley recibió duras críticas por colocar en su perfil de Facebook una fotografía de ella misma modelando un conjunto de lencería junto a un comunicado en el que se manifestaba en contra de esta nueva “moda”, incluso cuando ella posee el famoso Thigh Gap. Si bien hay quienes son capaces, como Robyn, de darse cuenta de que estas exigencias de la moda aplican más bien en la competencia de la industria del modelaje, hay quienes no logran distinguir ese límite, provocando serios regímenes alimenticios o de ejercicio que no hacen más que atentar contra la salud.

Así, luego de que una foto de ella saliera publicada en la página de facebook “pro-thigh gap” -si, existe una…- Robyn comenzó a luchar contra esta tendencia: “Fui llamada muy grande para aparecer allí. La palabra CERDA fue usada muy seguido para describir mi apariencia y decían que mi thigh gap no era lo suficientemente grande”. La modelo de 24 años también declaró que “No me puede importar menos tener un supuestamente necesario thigh gap. Es simplemente otra herramienta de manipulación que cierta gente trata de usar para hacerme sentir menos a gusto con mi cuerpo. Porqué querría morirme de hambre y disminuir mi talla natural?”.

“Quiero que mis muslos sean grandes y fuerte. Quiero correr rápido y nadar más tiempo. Supongo que todos queremos cosas diferentes, pero las mujeres ya tenemos suficiente presión así como están las cosas, sin tener que sumar la carga de conseguir un thigh gap. Lo último que quiero para mi futura hija es que se muera de hambre porque piensa que el thigh gap es necesario para ser considerada atractiva”. Robyn, tienes toda la razón.

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