Justin Timberlake y la construcción de su estilo

Justin Timberlake y la construcción de su estilo

Justin Timberlake solía ser uno de los jóvenes que causaba desmayos a finales de los 90′. Con un look diametralmente distinto al que posee en la actualidad, Justin sumó fama tanto por su mediático noviazgo con Britney Spears como por su participación protagónica en el grupo N’sync. Hoy en día el cantante, compositor y productor, también ha sabido entrar a la industria del cine, con su participación en diferentes películas, y en la industria de la moda con la creación de una marca propia que refleja mucho de su estilo personal. Su forma de vestir ha evolucionado muchísimo desde su adolescencia hasta hoy, pasando por varias etapas (unas mejores que otras) y lo ha llevado a convertirse en uno de los hombres con más estilo de Hollywood.

Desde su salida del grupo N’sync, Justin no hizo más que buscar su identidad propia. Su música encontró un sello personal y así mismo su estilo a la hora de vestir. En este campo, Tom Ford juega un rol estratégico, siendo uno de los responsables del actual puesto de Justin en la lista de “estilosos” del mundo del Pop. A comienzos del 2011 Ford encontró en Justin a su otro yo, lo que le hizo querer vestirlo para cada gala, alfombra roja o premiación a la que Justin Timberlake asistiera: Grammy, Brit Awards, SAG, Oscar y otra larga lista de eventos que incluiría incluso su matrimonio con la guapa Jessica Biel.

Con series de televisión y películas ambientadas en los años 50′, el auge de la moda de aquellas épocas configuró una imagen que a Ford y a Justin les hizo sentido. Desde ahí y en adelante su trabajo en conjunto no ha parado. Chaquetas hechas a la medida, un estilo elegante pero no recargado, e incluso sus peinados responden a un look algo vintage, una imagen limpia, siempre con alguna pieza de traje pero con un toque irreverente dado por una prenda casual. Todo esto lo ha llevado a ser bautizado incluso como “el nuevo Cary Grant”. 

Sombreros de fieltro, Jeans, chaquetas entalladas, trajes de tres piezas coronados con impecables camisas blancas, además de zapatillas de todo tipo, de las cuales se declara fanático y adicto, combinándolas con todo y en todo momento. Tampoco olvida sus accesorios como cadenas o anillos simples y discretos al salir. Todos estos ítems se han transformado en prendas básicas del armario de Justin que lo convierten en un ícono del estilo entre los hombres del mundo del espectáculo norteamericano. 

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