Entrevista a Javier González de Durana, director del Museo Balenciaga

Entrevista a Javier González de Durana, director del Museo Balenciaga

 Colaboración desde París por Gustavo Egusquiza

El diseñador de Alta Costura más importante de España fue Cristobal Balenciga, y como tal hoy lleva su nombre el museo inaugurado hace dos años en Getaria, pueblo que vio nacer al diseñador. El que una vez dijo que “Un buen modisto debe ser: arquitecto para los patrones, escultor para la forma, pintor para los dibujos, músico para la armonía y filósofo para la medida”, no pasará nunca a la historia con el Museo Cristóbal Balenciaga, un espacio que reúne todo el trabajo del modisto y que actualmente es dirigido por Javier González de Durana, a quien entrevistamos a continuación. 

¿Qué supone dirigir el museo Balenciaga?

Un nuevo reto profesional porque Cristóbal Balenciaga es uno de los más grandes y más influyentes creadores del siglo XX. Su visión estética y su aportación técnica tienen un enorme potencial inspirador para las generaciones venideras. En este sentido, el museo desempeña un papel determinante en esa transmisión y, por lo tanto, en la formación y estímulo de nuevos creadores.

¿Qué parte de su trabajo te interesa o te gusta más?

Lo que más disfruto es la parte investigadora de mi trabajo. La investigación histórica en general y el estudio de la figura y obra de Cristóbal Balenciaga, en particular.

¿Qué es lo que Balenciaga aportó al mundo de la moda?

Reseñar todas las aportaciones que Balenciaga hizo al mundo de la moda requeriría algo más que las diez líneas de esta respuesta, pero citaré algunas de ellas: la puesta en valor de partes del cuerpo de la mujer diferentes del trío canónico “pecho-cinturas-caderas”; la conquista del espacio alrededor del cuerpo, un ámbito envolvente no ceñido y que proporcionó, por fuera, siluetas inéditas y, por dentro, una holgada comodidad; una fértil y creativa capacidad para re interpretar desde un gusto moderno la indumentaria histórica, fuera religiosa, folklórica y popular o tomadas de imágenes pictóricas; una trayectoria impecable que desembocó en la asombrosa capacidad para vestir con elegancia a través de un mínimo y depurado gesto, con sobriedad refinada y elocuente, alejado de todo tipo de retóricas, casi como si el vestido fuera una expresión abstracta y pura, una idea más que un vestido.

Balenciaga creaba obras de arte, por tanto, sus trabajos no fueron simples aportaciones desde el exterior del arte y de la cultura al campo de éstas, sino que fueron acciones surgidas desde dentro de ellas y con conciencia de ser arte, genuinas realizaciones de naturaleza cultural.

¿Con cuál de todas las prendas del museo te quedaría para representar el espíritu del mismo?

Lo cierto es que me resulta muy difícil elegir. Si tuviera que escoger un modelo que representara su legado, y que ilustrara su visión atemporal de la moda y su maestría técnica, me quedaría con un conjunto de noche en gaza azul añil de 1965 que perteneció a Rachel L. Mellon, una de sus más fieles clientas.

¿Por qué crees que la moda despierta tanto interés y tantas suspicacias?

Un museo de moda desempeña exactamente el mismo papel que cualquier museo de arte. La indumentaria que se exhibe en los museos no es cualquier clase de vestimenta, sino aquella que, por el motivo que sea, está cargada de significación y es singular, a su manera, en algún sentido. En Cristóbal Balenciaga Museo nos esforzamos por presentar cada vestido como una obra de arte, porque consideramos que lo es. Naturalmente, no todo lo que surge del Sistema de la Moda es arte, de la misma manera que tampoco lo es toda la pintura o fotografía que se produce. Lo que entra y se exhibe en los museos es el resultado de una dura criba que sólo supera lo excelente y lo cargado de significación, sean vestidos, pinturas o muebles.

¿El S.A.S El Principe Alberto de Mónaco visitó recientemente el museo y mostró su interés en ceder más prendas al museo? En este sentido han tenido algún avance?

Las piezas cedidas por la Casa Real Monegasca, en el año 2003, siguen en la Fundación. Los cuatro trajes que Cristóbal Balenciaga diseñó para Grace Kelly se encuentran bajo la custodia del área de Conservación y Restauración del museo. La relación con la Casa Real de Mónaco es cordial.

¿Qué posibilidades de desarrollo tiene el museo?

Aunque el nuestro no es un museo dedicado genéricamente a la Moda, sino a Cristóbal Balenciaga, resulta imposible comprender bien a éste si no es dentro del contexto de la Alta Costura desarrollado durante la primera mitad del siglo XX. Balenciaga no surge en el aislamiento, sino en el entrecruzamiento de específicos conocimientos técnicos y artesanos, ofertas de tejidos, movimientos artísticos, demandas sociales, las creaciones de otros modistos… Por ello, para comprender bien a Balenciaga nos proponemos explicar y difundir las creaciones que nacieron de su capacidad creativa, al mismo tiempo que nos planteamos exponer cuál fue el contexto en el que esa creatividad se desplegó, sin excluir el dar a conocer la obra de quienes le precedieron (especialmente, Madeleine Vionnet), quienes fueron sus competidores (Chanel, Dior, Lanvin, Cardin….) y quienes continuaron en su estela (Givenchy….) hasta el presente.

También nos planteamos el explicar todo el proceso del Sistema de la Moda, de modo que no nos fijamos exclusivamente en las creaciones finales sino también en la globalidad del trabajo que va desde la creación del diseño, hasta la fabricación industrial de los tejidos y materiales, pasando por la comunicación en revistas y fotografías, y su presentación comercial.

¿ Tienen contacto con Latino América o algún proyecto de colaboración?

El museo es muy joven, se inauguró en junio del año 2011, y las colaboraciones puestas en marcha en estos primeros años de vida han apuntado a nuestro entorno más próximo. Pero no descartamos proyectos conjuntos con Latino América en el futuro.

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