La Revolución del Pavo Real

La Revolución del Pavo Real

La Segunda Guerra Mundial trajo consigo una serie de restricciones económicas y de indumentaria que costaría analizar en tan pocos párrafos. Las ciudades se habían llenado de gris y el ánimo de la sociedad, especialmente la norteamericana, se había oscurecido a un nivel intolerable. La moda avanza siempre hacia su opuesto anterior, por lo que después de tanto miedo y oscuridad, después de tanta formalidad y recato, el mundo se empezó a liberar de a poco y empezó a imaginar un mañana más colorido y alegre. De pronto, y desde la nada, comenzó en la moda masculina la llamada “Revolución del Pavo Real”. Así nace un hombre muy preocupado de su imagen y del mensaje que con ella quería entregar al mundo, probablemente acercándonos a la figura del dandy que conocemos hoy, ese que llama excesivamente la atención por el color y la preocupación por su imagen.

Fue el contexto, como todas las modas, la que realmente influyó en este tipo de look. En los ’60 eran los tiempos del avance tecnológico, de la llegada del hombre a la luna, y de pensar que el futuro sería esplendoroso y lleno de nuevos universos interestelares. El cine ya venía haciendo esta ficción desde los ’50 pero en los ’60 lo sobreexplotó llevándolo a una nueva plataforma: la televisión, que generó la masificación de las tendencias. En medio de esta vorágine futurista, Pierre Cardin se inspira para crear trajes como el “cosmos”, pensando en un mundo sin figuras, sin sexos, donde hombres y mujeres serían iguales. Esta visión de Cardin inspira las sastrerías londinenses y se consagra en el cuerpo de un grupo algo diferente para la época: Los Beatles… La moda se había iniciado.

Llegó en medio de esto la píldora anticonceptiva, las mujeres se revelaron frente a la castidad que mostraba la iconografía de los ’50 y comenzaron a vivir el amor libre. Marcó fuertemente también el pensamiento de la India ancestral, donde el cuerpo se ve como un espacio de crecimiento y se adaptó, principalmente en la sociedad norteamericana, con la creencia de la libertad sexual, el sexo por la simple práctica del placer. Llegó con la India, llegó con el sexo y llegó con la droga y su psicodelia. La libertad de una serie de colores que vistieron el cuerpo de los Beatles, de Jimi Hendrix, de Mick Jagger, llegó junto a la experimentación textil a base de cortinas, alfombras, vestidos y con gente que no había estudiado pero quería crear y revolucionar la moda, llenarlo de lunares y de estampados multicolores, que llegaron para invadirlo todo, pero especialmente el look masculino.

La revolución sexual también trajo consigo la idea de que hombres y mujeres éramos iguales, libertad y androginia se empezaron a apoderar de las pasarelas del mundo con un Yves Saint Laurent tratando de liberar a los hombres de su atadura a los trajes, eliminando las formas tradicionales y haciéndolo más recto. Mientras tanto, en el mundo de la moda femenina, se masculinizaó el cuerpo de la mujer con la inclusión del esmoquin en su vestuario. La revolución y el desorden era tal, que los hombres empezaron a feminizarse y a maquillarse, la perfomance visual de artistas musicales, principales protagonistas de esta época, llegaba a niveles dramáticos en los cuerpos de David Bowie o de Mick Jagger. Ya nada sería lo mismo en la moda masculina, desde ahí en adelante todo podía pasar.

Sin embargo, cuando nuestros cuerpos se cubrían de un arcoíris de experimentación textil, con los continuos ataques en la guerra de Vietnam, los hippies comenzaron poco a poco a darse cuenta de que su revolución no era tangible sino cosmética. La crisis económica volvió con sus reparos y castidad para castigar los excesos, cosa que se vio agravada y fundamentada con la muerte de sus iconos, Jimi hendrix y Janis Joplin. Es entonces cuando comienza una época extraña, donde el consumo y la fiesta se alejaban de la filosofía oriental. Comenzaban los ’70 y los hombres buscaron el brillo de la disco que se radicalizó en los ’80 sacrificando el color, matando la idea de comunidad y apareciendo, junto con los nuevos sistemas neoliberales de mercado, la idea del consumo y la perfección, por sobre la experimentación como tendencia. Los Pavos Reales comenzaron a rendirse, bajando sus plumas verdes, rojas, azules y amarillas, llenas de lunares y rayas y comenzaron a vestirse de blanco y negro para bailar al ritmo de la onda disco.

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