El reinado pop de Jean Charles de Castelbajac

El reinado pop de Jean Charles de Castelbajac

En 1969, el grupo de rock más importante de la música requería un diseñador que los ayudara a conseguir el concepto hippie/glam que reflejara la personalidad de cada miembro. Robert Plant y Jimmy Page, las caras principales de Led Zeppelin, llevaron para su concierto en el Olympia de París los trajes de un fanático que debutaba en la moda, llamado Jean Charles de Castelbajac, el mismo que hoy cuenta con el beneplácito de las estrellas pop más coloridas de la escena. Con más de 40 años diseñando para divertirse, el francés mantiene hoy todo un imperio que ha experimentado principalmente con las figuras musicales y sus estilos personales, mezclando cultura pop en el intento.

En los ’80, Castelbajac marcó la pauta con sus abrigos de osos de peluche, los mismos que llevó Madonna. Era la época de la chica Material, y en ese entonces Castelbajac fue seguido en esta tendencia por Moschino, marca que se inspiró en el famoso abrigo para su vestido con escotes de peluches. Pero la historia de Castelbajac comienza en una familia noble, que le heredó el título de marqués y que le inculcó la capacidad de reinventarse una y otra vez. Para el diseñador, bastó con vivir la revolución de los ’60 en París para idear diferentes ideas transgresoras, que comenzaron con una marca de jeans llamada Jesus, cuya campaña ruborizó a la Iglesia y que fue tomada por el famoso fotógrafo Oliviero Toscani, el mismo que siguió ruborizando a la sociedad más conservadora con las fotos para Benetton cada año.

Varias décadas después, dejaron a Castelbajac como uno de los pioneros en mezclar pop y moda. Tomó figuras de Looney Toons para sus colecciones de los ’80 en Iceberg, el 2011 lanzó una línea de bolsos para Kipling, dedicó su colección 2006 al mundo de Lego y consiguió que artistas como Robert Mapplethorne y Basquiat retrataran su colección de 1983. Pero lo más asombroso, es que fuera de sus actuales fanáticas como Lady Gaga o Katy Perry – que llevan toda la colección de Plaza Sésamo a cuestas-, es un hito que tomó lugar el año 1997 en el día mundial de la juventud: para la ocasión, Castelbajac convenció no solo a 5.000 sacerdotes de llevar sus diseños, sino también al propio Papa Juan Pablo II, quienes se enfundaron en sotanas que llevaron el arcoiris a la usanza de la bandera gay en sus espaldas. “La moda es un medio fantástico para dar a conocer historias”, resume el diseñador que sigue sorprendiendo e influenciando a nuevos rostros como Jeremy Scott.

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