Christian Louboutin: tacones sin límite de altura y tiempo

Christian Louboutin: tacones sin límite de altura y tiempo

 Para el diseñador  francés Christian Louboutin, el calzado femenino se transforma en un amor que lo lleva a cometer locuras, como no fijar los límites de altura y creer que el cielo es el fin  para un taco. Para este diseñador, los zapatos son un material que puede ser reinventado tantas veces que por medio de éste, prueba que es posible crear cosas irreales a partir de algo existente.

Sus comienzos se realizan en los espectáculos del Music-hall parisino, donde observa que para actrices y actores, la existencia de  zapatos y plumas complementaban de manera perfecta este arte,  ideando  múltiples propuestas que  fueron rechazadas por los altos costos que significaban, continuando su formación junto a Charles Jourdan, Maud Frizon, Chanel y Saint Lauren.

En 1992, abre una tienda cerca de la parisina Place des Victoires donde comienza a mostrar sus creaciones, las cuales se caracterizaban por recrear fantasías llenas de colores y brillos, estas eran coronadas con grandes tacos que ascendían desde los 12cm hasta los 16.5 cm de alto. Louboutin, siente gran fascinación por los tacos desde su infancia, donde recuerda un cartel que prohibía la entrada al museo a cualquier mujer que usará tacos aguja para proteger el piso de los rallados.

Este recuerdo sumado a su inspiración por las obras arquitectónicas de gran altura como los rascacielos de Nueva York o las curvas libres de los diseños del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer se adhieren a  su búsqueda por crear zapatos que se desvanezcan en la figura. Sus zapatos son una obra de ingeniería ya que la altura de éstos debe estar salvaguardada por un balance preciso y un pie de apoyo de metal que se insertan en los tacones para así permitir que las mujeres que los usen, puedan caminar sintiendo el cielo y no el asfalto por una caída.

Su trabajo ha estado marcado por una fuerte influencia artística que promueve sus campañas o el anuncio de  nuevas tiendas por medio de  mini-films cómo “Psycho-logic” el cual se inspira en el film de Hitchcock pero este asesino no porta un cuchillo sino un  zapato de agudo taco para matar a su víctima y luego ésta llega a una especie de sector celestial repleto de hermosos zapatos. En el año 2009, presenta su colección de invierno junto a la colaboración del fotógrafo Peter Lippman con el cual trabaja nuevamente en su  colección de zapatos otoño-invierno 2011. Este trabajo mezcla la unión de pintura y fotografía, nos presenta retratos clásicos, donde cada una de las mujeres porta un zapato Louboutin pero además esconde un deseo prohibido en la  posesión de este objeto.

El mundo de los zapatos de suela roja es extravagante y sublime, estos zapatos están fuera de la moda, del tiempo y se albergan en una memoria que los convierte en piezas de arte que se fusionan en un viaje a través del pasado como lo demostrado en estas fotografías.

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