Prendas Emblemáticas: sombreros

Prendas Emblemáticas: sombreros

El sombrero nos brinda protección del sol y abrigo en un día de lluvia. Su uso, no  se vincula tan sólo a la protección de nuestra cabeza, el pasar de los años y su aparición en la historia, nos demuestra su gran carácter simbólico y el poder de demostración jerárquica que su uso aguarda.

En Egipto, el faraón cubría su cabeza con el Nemes, éste era una cofia de tela que se utiliza en sustitución de las incómodas  y pesadas coronas. Así, cubría la totalidad de su cabeza, cayendo verticalmente por detrás de las orejas y era amarrada con un nudo cerca de la nuca, simulando una trenza, éstos eran teñidos en azul lapislázuli y en oro. Tanto hombres como mujeres de la realeza, hacían uso de diversas pelucas o turbantes de piel dado en  el caso de Mesopotamia o tocados de variadas formas como los usados por las mujeres en Creta. En Grecia y Roma, no se registra el uso de sombreros pero los largos mantos eran utilizados con el fin de cubrir sus cabezas.

La  Edad Media, crea  el sombrero bicornio, del cual colgaban velos desde la parte superior hasta los hombros, cubriendo rostro y torso femenino. De este periodo también podemos mencionar el sombrero cónico, emblema de magos y hechiceras, al cual se le  atribuía un significado diabólico.

Data del siglo XVI el verdadero sombrero, el cual adquiere elementos decorativos, siendo adornados con plumas y  piedras preciosas,  los diseños varían en forma y textura, los cuales son elaborados en terciopelo, paño y paja.  En el sombrero, la nobleza y la clase adinerada, encuentra un complemento refinado a sus prendas, sumando más adeptos  y  popularidad en  Europa.

En el siglo XVII, la peluca cobra gran protagonismo  pero no por esto los sombreros desaparecen, por el contrario, estos agrandan sus dimensiones para calzar con las voluptuosas cabelleras. Su elaboración incluye encajes, plumas de animales, donde los diseños son idénticos tanto para hombres y mujeres.

Otro modelo importante es la aparición del tricornio, el cual data del siglo XVIII. Éste sombrero, cuenta con tres  alas  plegadas  alrededor de la cabeza, formando tres puntas. La revolución francesa, hace resurgir la moda de los sombreros sencillos parecidos a cofias los cuales, son adornados con escarapelas. Desde el siglo XIX en adelante el sombrero comienza a ser ostentoso y a cobrar personalidad tanto femenina como masculina, consagrándose por completo en nuestro armario.

Así, el sombrero avanza históricamente, deambulando entre distintos significados y valores, los cuales complementan el poder y la elegancia.

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