Sombreros de invierno (p.I)

Sombreros de invierno (p.I)

Lo primero que se me viene a la cabeza al hablar de sombreros de invierno es el dato trivial que la gente dice si o si cuando hace frio: El 40% del calor corporal se libera por la cabeza (aunque el porcentaje cambia según quien lo dice). Sea científicamente correcto éste dato o no, sin duda podemos estar seguros que, una vez que las temperaturas bajan considerablemente, tener la cabeza abrigada es una de las mejores ideas posibles. Sin embargo, el “Como” es el gran escollo, y a pesar de que los sombreros volvieron a nuestra vida hace rato gracias a los bloggers de moda y las celebridades, del sombrero invernal aún no tenemos tanta información como para decidirnos al fin y abrazar el uso de sombreros con alegría. Es por eso que hice ésta pequeña guía, para que veamos cuales son nuestras opciones y por fin, podamos a empezar a elegir y a usar gorros en invierno con propiedad:

El gorro con/de piel: Mis favoritas son dos opciones que están igualmente en tendencia, y que derrochan estilo por igual a looks sencillos por el sólo hecho de estar ahi. El primero, para un look más boho, es el gorrito de aviador, con orejas y forro de piel o chiporro. Es bastante sentador y fácil de conseguir, y ni les explico lo que abriga (usé uno de éstos hace un par de años durante un invierno especialmente crudo y podía andar con polera). Es especialmente efectivo en chicas con actitud, porque tiene algo de masculino que hay que saber manejar.

Para un look más glamoroso , el de piel tipo-espía-rusa-sexy-de-la-guera-fria es una opción complicada de rockear, pero que les aseguro trae excelente dividendos al look. Al ponerse un gorrito de éstos, según estudios recientes, una pasa a ser inmediatamente un 80% más bonita de lo que en realidad es, aunque es imperativo combinarlo con un abrigo de buena calidad y botas para lograr el look esperado, por supuesto. Con una parka fucsia y polainas flúo no va a dar el mismo resultado. Es cosa de criterios.

El híbrido de los dos: Éste modelo (arriba), mezcla de los dos anteriores, salió al ruedo cuando hablamos de gorros de piel, sin embargo,  no lo puedo recomendar porque ni siquiera se me ocurriría donde empezar siquiera a buscarlo ni en que situación usarlo. Además lo encuentro muy feo. Es un poco violento, y sus dimensiones hacen que sin duda éstos gorros no pasen desapercibidos. Yo no los recomiendo para casi nadie, pero la que tenga las ganas y se anime, Go ahead.

Gorros de lana: También en el apartado lanas tenemos varias opciones. La primera es signo inevitable de la revival grunge que vivimos durante el año pasado y que seguiremos viviendo durante éste; y es el gorro de lana clásico con todas sus letras. Preferentemente de colores oscuros, un poco largo, puesto como un calcetín en la cabeza y bastante poco sentador para mi gusto. En todo caso, si se tienen facciones delicadas y lindas, y un pelo largo, liso y medio pajoso como el del cantante de Blind Melon, atrévase con éste.

Por otro lado, si no se tienen facciones tan lindas y delicadas, a no desesperar, hay más opciones que podemos usar. Uno de mis favoritos y una excelente opción para las chicas de cara redonda (que somos la mayoria en éste pais, chicas), es el gorro de lana con orejas como el de la foto. Hay disponibles en absolutamente todos lados, de muchos colores, en distintos puntos y con detalles diferenciadores como pompones y grecas. Los hay más pachamama chic, y otros más clásicos. Son, además, perfectos para comenzar a jugar con el mundo de los sombreros y acostumbrar al ojo del público (familia y amigos) a que somos personas de sombrero.

Esto no se acaba! Segunda parte aquí.

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