Paris Fashion Week: Chanel, Alexander McQueen y Stella McCartney

Paris Fashion Week: Chanel, Alexander McQueen y Stella McCartney

Seguimos revisando las colecciones exhibidas en la ciudad luz, y ahora es el turno de examinar el trabajo del káiser Karl, de Sarah Burton y de la talentosa hija de Paul McCartney.

Siguiendo la tendencia imperante del momento -barreras difusas entre lo masculino y femenino- en Chanel se pudo apreciar pantalones y enteritos que podrían servir para cualquier género. Esta última prenda de aspecto industrial y con grandes bolsillos se suavizó con telas acolchadas, encaje y tejido de punto. Lo anterior me recordó “Il vestito universale” que propuso Thayaht en 1919. La paleta fue más bien ceniza volcánica con unos acentos rojos y verdes. También hubo pied-de-poule en capitas y abrigos largos que se está encumbrando como el must de la temporada. Hacia el final de show fueron surgiendo siluetas más delicadas de los años ’20.

Uno de los primeros indicadores de que estamos en presencia de un desfile de McQueen no es precisamente la ropa, sino el maquillaje y los peinados: las cejas borradas del rostro y el pelo prácticamente eliminado y transformado en una especie de casco alienígena se han convertido en uno de los sellos de esta marca. Por otra parte, la silueta continuó ajustada en la cintura, y las botas acordonadas, corsés y arneses ofrecieron la misma sensación: aprisionamiento. Los colores de vestidos y abrigos fueron blancos, grises y negros, y hubo toques de piel en hombros y puños. Dos aspectos llamaron la atención de los críticos: los miles de pedacitos de porcelana que estructuraron un vestido turtleneck y el cierre del desfile. En éste hubo al menos tres vestidos blancos dignos de vestir a Kate Middleton en su boda real, por lo que los expertos los recomendaron altamente.

Finalmente, las perfectas chaquetas y trajes de esta inglesa del Central Saint Martins vinieron en colores sólidos como crema y negro. Grandes hombros caídos y mangas anchas hicieron pensar en una silueta cocoon o capullo, pero también boxy. Destellos metálicos en dorado y plateado hicieron un quiebre para luego introducirse los elementos it: los lunares y las transparencias. El calzado fue masculino (mocasines) y sobrio (negro). Y al parecer las referencias a Marc Jacobs no sólo fue en este último sentido, sino también en un vestido de terciopelo con peplum.

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