El Bicentenario en VLC: 1980-1990

El Bicentenario en VLC: 1980-1990

Seguimos revisando la historia del vestuario de nuestro país por lo que hoy nos dedicaremos a ver las características de la vestimenta de la década correspondiente a 1980-1990, para eso te presentamos la investigación de la Corporación Patrimonio Cultural de Chile para conocer en detalle el look de estos años.

Lo más relevante de la década de los 80, que se caracteriza por el eclecticismo y los rápidos cambios en la moda, es la construcción individual de un look personal que identifique al usuario. Lejos de buscar la naturalidad promovida en los 70, el look suele implicar una suerte de máscara que sirve para asumir un rol y un estatus en una sociedad desintegrada y sobreestimulada por la explosión del capitalismo y la adopción del neoliberalismo. El gran desarrollo del audiovisual, los video clip, y en general la proliferación de imágenes femeninas son el contexto de una moda que opera como disfraz. La vertiginosa sucesión de estilos de una temporada a otra, tiende a rescatar estéticas de épocas pasadas, desligadas de sus connotaciones conductuales o históricas. El acento está puesto en el aquí y el ahora, relevantes en el éxito social.

En Chile, los 80 traen una revitalización de la vida social, excepto durante la crisis de los años 82 y 83. Los ídolos y personajes populares se convierten en instaladores de modas. Lady Di impone su corte de pelo, las blusas con volantes, las mangas voluminosas, los lazos, que aparecen en las tiendas chilenas para la temporada del invierno 82. Minivestidos y minifaldas tableadas o con volantes, conviven con faldas amplias bajo la rodilla.

La propuesta japonesa es traducida en linos y algodones por el diseñador Atilio Andreoli. La ropa tiende a usarse cada vez más ancha, lo que facilita su confección en serie, estandarizandose las tallas en small, medium y large. Las hombreras adquieren gran importancia. Se consagra el tejido de punto en túnicas, polerones, vestidos de colores fuertes, lisos o estampados,faldas largas, sweaters y calzas. A partir del 87 se produce una revalorización del cuerpo femenino, con ropas más ajustadas y cortes más complejos. Para la noche se usan vestidos al tobillo al estilo de las estrellas de Hollywood. Escotes, brillos y corsés tipo strapless aportan glamour a las noches santiaguinas.

Fotografía extraída de www.chileancharm.com
Fotografía extraída de www.chileancharm.com

El jeans pasa por una época de oro, experimentando diversos procesos que lo convierten en objeto de moda y prenda preferida de los jóvenes. Los hay prelavados, nevados, estampados, gastados y oxidados, rasgados, adornados con encajes o tapacosturas. Se usan con zapatillas, bototos, polainas de colores fuertes, swaters dibujados, poleras y polerones. Los clásicos de fines de los ochenta son el traje pantalón, el traje dos piezas y el dos piezas estilo Channel, adornados con pasamanerías, ribetes de color y botones dorados.

Fotografía extraída de www.chileancharm.com

En Chile, la apertura económica, con el aumento de ropa importada y de influencias extranjeras, sumada a la aparición de la ropa usada y las telas por kilos ofrece una gran cantidad de opciones que permiten construirse un look con pocos recursos, que puede explicitar el rechazo al sistema y que se manifiesta en propuestas alternativas como el punk , el new wave y otras. Al iniciarse la década de los noventa, estos estilos alternativos se oficializan.

Fotografía extraída de www.chileancharm.com
Fotografía extraída de www.chileancharm.com

El resurgimiento de las grandes tiendas con sus sistemas de crédito potencian el consumo de modas. La instalación de los locales de ropa en los mall sentencia a muerte a los edificios caracol, símbolos de la modernidad de los años 70. En los mall hay mayores posibilidades de llegar a un amplio público. Se suman a estos espacios filiales de marcas de prestigio mundial, especialmente norteamericanas e italianas, algunas de las cuales fabrican en Chile parte de su producción. La alta costura nacional, representada por Rubén Campos, Luciano Brancoli, José Cardoch, Click y Carmen Gana, entre otros, se encuentra en un momento de auge. Sus casas, donde se conserva el antiguo sistema de la Maison d´Haute Couture, se ubican aún en el sector próximo a la avenida Providencia.

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