Shopping XXL

Shopping XXL

Hace unos días, me puse zapatillas, un bolso cruzado y la mejor de las intenciones para buscar lo que dicen nunca se encuentra: ropa para gorditas. Invitamos a una amiga con kilitos demás y la acompañamos en la aventura de encontrar algo para su cumpleaños. ¿Dónde fuimos? ¿Cuáles fueron los resultados?

Se sabe que su caso no es la excepción. Cualquiera que esté medianamente informado sabe que en Chile los problemas de peso están en auge. Si uno va mirando con atención en la calle, por el barrio que sea, se encuentra con cuanta curva y rollito es posible. Hay algunas chicas que lo asumen con hidalguía y estilo, mientras otras que se ponen simplemente el vestido tipo túnica hindú. ¿Dónde se encontrará la ropa adecuada?

Nuestra invitada especial -a quien mantendremos en el anonimato- nos pidió ayuda. Tomar la sola decisión de ir de compras le costaba muchísimo, así que partimos reporteando por internet. Encontramos la página Creaciones Soledad en cuya portada aparece el mismísimo Gonzalo Cáceres. La tienda queda en Recoleta 313, local 15, Patronato. La verdad es que los diseños no son los más estilosos, más bien lo que se ve es que se pueden obtener algunos básicos: jeans, chaquetas, alguna blusa. Nuestra amiga ya había visitado presencialmente la picada de ropa y tenía acumulado todo lo que adquirió en el fondo del clóset: no le gustó ni la tela ni el estilo.

Creaciones Soledad

Otra página que promociona ropa de tallas grandes es Gusto de Mujer. Su información dice que tienen jeans argentinos y chilenos (entre las tallas 46 a la 52), pantalones de tela argentinos y chilenos (de la 46 a la 52), poleras argentinas de algodón y modal y con aplicaciones (de la L a la XXL), blusas de fabricación chilena, sweaters tejidos a crochet, y camisas de dormir argentinas (de la L a la XXL). El problema es que sólo se puede tener acceso a la tienda haciendo una cita previa. La ropa que muestran en la web se ve juvenil y bonita, pero lamentablemente a nuestra invitada no quiso pedir cita si es que no conocía los precios… ¿qué pasaba sino le gustaba nada? Además no había suficiente tiempo.

Gusto de mujer

Con espíritu de lucha y emprendimiento (también fe, hay que decirlo) partimos al Apumanque, que tiene tiendas parecidas a las de Patronato y al menos cuenta con ventiladores que evitaron la deshidratación. Lo recorrimos entero. Pasamos tienda por tienda preguntando por las famosas tallas especiales. Estiramos los pantalones de algodón al máximo al igual que las blusas de lycra. Para nuestra sorpresa donde encontramos más ropa, con más estilo y más variedad (fiesta, oficina, asado, cóctel, y evento que se les ocurra) fue en Johnson’s. Las ventajas de la tienda son evidentes: es grande y atienden mujeres, por lo que uno se siente más libre de preguntar dónde está todo lo XXL; tiene ropa para chiquillas y para señoras; el precio es de lo más conveniente. El único problema es que, al igual que en casi todas partes, la talla más grande es la 50. En esa medida había unos pantalones negros con rayas plateadas pata elefante preciosos, igual que unos de tela café con pespuntes en beige con dobladillo. También encontramos blusones transparentes, ideales para andar fresquita con una camiseta con pabilos delgados debajo, una blusa de manga tres cuartos con pinzas en el pecho y que a partir de las costillas se ensanchaba, etcétera. En esa gran tienda, vimos en el probador a una chica que se estaba probando unos jeans pitillos talla 48. No se le veían mal, pero la amiga con que andaba le dio el sabio consejo de que la ensanchaban aún más, así que no se los llevó.

Pese al descubrimiento de todas esas prendas, nuestra compañera de compras no se decidió por nada. Terminamos en la ochentera tienda Miga. Para las que son muy jóvenes, les cuento que es ahí donde las treintonas pasamos nuestra adolescencia vistiéndonos. Su sello siempre ha sido el algodón, el estilo bombacho y el cintillo en la cabeza. Pues bien: ahí fue donde encontramos el delirio de nuestra invitada. Un minivestido (que a ella le queda de polera estupendamente bien) con mangas cortas y cuello ancho e insinuante. Tiene forma trapecio por lo que destaca su busto y unos bolsillos en los costados inferiores que distraen la atención de la parte del abdomen. Además los colores estaban de pelos: rojo, negro y el que ella eligió, azul eléctrico. Encontró pantalones también. Nada menos que esos de algodón que las flacas usan con un doblez en la cintura. Ella los estiró hacia arriba y le quedaron justo en el ombligo. Además se pueden poner sueltos o apretados a la altura de las pantorrillas. Como sugerencia de accesorios le recomendé unos zapatos de punta redonda lo más anchos posibles para que no se viera desproporcionada y un collar bello y grande que concentrara toda la atención. No nos alcanzó el tiempo para comprar lo fundamental en toda tenida: un buen sostén y unos calzones “esconde todo”.

La tenida escogida

Aunque encontramos una sola tenida, se fue contenta para su casa y como enseñanza le quedó el hecho de ser creativa y no restringirse a la descripción exacta de lo que es la ropa y cómo debe usarse. También que el algodón con un poco de lycra puede ser un gran aliado si es que los fabricantes de la prenda no se ponen amarretes a la hora de incluir tela.

Le agradecemos infinitamente a nuestra amiga por dejarnos compartir con ustedes su experencia.

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