La (más) Belle Époque

La (más) Belle Époque

Ha finalizado la revisión al S. XIX y en VLC damos paso a examinar lo que fue nuestro siglo favorito: el XX, pues es en este período que la Historia del Vestuario evoluciona rápida y fluidamente, donde la tendencia es lo que arma, levanta y condiciona. Es aquí que aparecen nombres como Charles Frederick Worth, Paul Poiret y Coco Chanel, fundando el hacer del diseñador en el ámbito del vestuario y, por lo tanto, significando las bases de lo que vivimos hoy en torno a eso.

El contexto de los inicios de la Belle Époque es el siguiente:

– París, en ese momento, era el referente de la moda en el vestuario del mundo occidental contando con las notables casas de costura de Doucet, Paquin, Callot Soeurs, Worth y Drécoll.

– A pesar del clima de apertura, la mayoría de las mujeres demorarían en abandonar el (no bien ponderado) corsé. El cuerpo femenino se continuó moldeando en forma de “S”: estómago liso y plano, caderas hacia atrás y busto elevado hasta, aproximadamente, fines de la primera década.

– Las mujeres siguieron vistiéndose y desvistiéndose varias veces al día: vestidos de mañana, tarde y noche, para cada ocasión había un diseño específico.

-El modisto inglés Charles Frederick Worth, senta las bases de la Alta Costura. En su tienda en París, tuvo un éxito rotundo, diseñando vestidos exclusivos para la aristocracia de la época. Fue el precursor de los primeros desfiles de moda: presentaba una nueva colección de sus diseños cada temporada en “mujeres-modelos”, las clientas elegían y se realizaban las prendas a medida.

– Por otro lado, el diseñador Paul Poiret dio cierto respiro a las mujeres que llevaban corsés. Tras trabajar como aprendiz con un fabricante de sombrillas y en las casas de costura de Doucet y Worth, en 1903 abrió su propia tienda en París. Él y la casa de modas Paquin introdujeron una silueta más fluída (el estilo británico): el talle subió hasta debajo del busto y la tela suavemente trapeada, caía recta hacia abajo. Poiret basó gran parte de su hacer en el Japonismo: túnicas ligeras, kimonos, pantalones orientales y largas plumas para el cabello. Cabe destacar que él fue el primer diseñador en crear un perfume, que fue bautizado como “Rosine”, diseñar telas con un pintor (Raoul Dufy), y fundar su propia escuela de diseño, la École Martine.

– Los peinados de la Belle Époque, son sofisticados y opulentos: eran concebidos como “sombreros de cabello”. Estaba de moda el estilo “Pompadour”, muy abultado y con grandes ondas, por lo que había que recurrir a postizos y almohadillas de varios tamaños para soportar el peso y conseguir el efecto deseado. Para adornar el peinado usaban peinetas, broches, flores, diademas y tiaras. El aspecto positivo de estos excesos, es que se aumentó el cuidado por el cabello: lavado más a menudo y cepillado con frecuencia.

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