Más sobre Eco Moda

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En mi columna anterior escribí  un poco sobre moda eco y me pidieron que me explayara. La verdad es que aprendí tanto en Medellín en la exposición de la académica española Rosario Vidal que feliz les cuento más!

Para que la ropa sea ecológica, hay que buscar cómo puede serlo en todo su ciclo de vida:

AL DISEÑAR:
Una opción es utilizar materiales de desecho. Eso reduce un poco la cantidad de basura que va a parar a los vertederlos. Pero, si uno ve las cifras a nivel macro, esta reutilización no es suficiente para compensar el daño ambiental y asociado a la industria de la ropa. Por eso, la tendencia que viene es diseñar ropa que utilice la menor cantidad de materiales posibles. La idea es que reciclar los materiales sea más fácil. Porque es muy caro invertir en separar, por ejemplo, el cuero del cuerpo de un zapato de su suela plástica. Puede ser mejor el zapato sea entero de plástico y se pueda convertir, por ejemplo, en una botella para agua. O en parte de una chaqueta de la marca argentina Patagonia, que utiliza muchas fibras recicladas.

AL FABRICARLA:
Aquí es vital el material escogido. Como les decía antes, la producción de algodón es súper dañiña para el medio ambiente, mucho más que la fabricación de poliester, por el alto consumo de agua, pesticidas e insumos químicos que requiere. Hacer una sola polera de algodón, por ejemplo, necesita 2700 litros de agua; una manzana apenas necesita 70. Esto se conoce como “huella hídrica” y es un daño mucho mayor para el medio ambiente que el que podría producir, por ejemplo, una acumulación de ropa sintética en un vertedero. La mejor solución es usar fibras orgánicas, pero es caro. También es importante considerar los tintes: los colores oscturos y el rojo necesitan varios enjuagues –y por lo tanto mucho agua-, por lo que los tonos más claros son más ecológicos.

EMPAQUETADO Y DISTRIBUCIÓN:
Las cajas, los plásticos, todo el embalaje de la ropa genera mucha basura. En los países desarrollados se trabaja en crear envases que no sean desechables. ¿Ejemplos? Una caja de cartón para camisas que luego se dobla y se convierte en un gancho para colgar esa misma camisa en el clóset.
Repartir la ropa desde las fábricas a las tiendas también es muy contaminante, por la emisión de gases Co2 de los medios de transporte. En gastronomía, es una tendencia que los restoranes más top se abastezcan con insumos que no estén a más de 100 km de distancia. En moda, es una meta bastante más difícil.

En conclusión: lo más importante es el potencial de reciclado de la prenda y su degradabilidad. Hay que conjugar estas dos variables de la mejor manera posible, si queremos hacer moda realmente ecológica.

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