Vitrinas y galerías de Santiago Centro, bajo el lente de Diego Urbina

Vitrinas y galerías de Santiago Centro, bajo el lente de Diego Urbina

“Las galerías de Santiago Centro son un mundo. Entre sus pasillos se esconden tiendas que llevan décadas en el mismo lugar resistiendo a la feroz competencia de las multinacionales y el paso del tiempo. La mayoría de ellas siguen con esa estética propia de las décadas pasadas, negándose a perder su identidad”, y es precisamente aquello lo que el fotógrafo y estudiante de periodismo –a punto de titularse– Diego Urbina, quiso retratar por los corredores de galerías como el Pasaje Edwards, Matte, Galería Pacífico y San Antonio.

-Cuéntanos un poco sobre ti. En la web encontramos que eres estudiante de periodismo UDP, fotógrafo y que escribiste para la revista Paula durante tu práctica. ¿Actualmente a qué te dedicas y qué fue lo que hizo que te dedicaras a la fotografía?

-Estoy en mi último semestre de periodismo y trabajando en mi proyecto de título que tiene que ver con una investigación sobre cómo fue ser adolescente en los 90′ en Chile a través de la música, literatura, televisión y lugares de encuentro.

Mi gusto por la fotografía surgió cuando comencé a consumir internet, veía cientos de fotos y quería que fueran mías. En un principio hice cosas con cámara digital, pero luego descubrí la fotografía análoga y, desde hace tres años, que hago fotos en ese formato. Me encanta porque te obliga a trabajar a otro ritmo, con incertidumbre y cierta mística.

A veces pienso por qué me gusta tanto la foto y la razón es la misma de por qué me gusta el periodismo: porque se pueden contar historias.

-¿Cómo nació la idea de retratar vitrinas y galerías en Santiago? ¿Cuáles fueron los lugares que recorriste y cómo describirías la estética alcanzada?

-Todo parte con la estrecha relación que tengo con el centro, de niño acompañaba a mi mamá mientras hacía trámites y siempre recorríamos las galerías, oscuras y con olores raros. Ya en la adolescencia paseaba con amigos, comprábamos ropa usada y buscábamos picadas para comer. En esos recorridos me llamaba la atención que las galerías nunca cambiaban, siempre los mismos locales, la misma gente, los mismos colores y olores. Por eso cuando conocí la fotografía para mi se dio muy natural que retratara esos lugares por los que siempre pasaba —Pasaje Edwards, Matte, Galería Pacífico, San Antonio, por nombrar algunos—, siento que no van a durar para siempre y me interesa tener un registro de esa estética que es súper melancólica: harta luz de neón, tipografías llamativas, mucho detalle en las vitrinas y sobre todo honestidad, porque ahora está de moda lo retro o vintage, pero esos lugares son así sin ninguna pretensión ondera.

-¿Quiénes son tus referentes en términos de fotografía?

-¡Muchos! dedico harto tiempo a revisar en internet gente que está haciendo cosas en todas partes del mundo. En la fotografía documental me gusta mucho lo de Raúl Goycoolea —su serie de la vida cotidiana en Valparaíso está increíble— y el tremendo trabajo de Camilo José Vergara retratando barrios en ciudades como Nueva York y Detroit. Hace poco me compré el libro Back in the days de Jamel Shabazz y lo hojeo cada vez que necesito inspiración. Otro hallazgo reciente es Vivian Maier, una niñera gringa nacida en la década del 20′ que se dedicó a retratar la vida en Chicago y cuyos negativos fueron descubiertos en una subasta en 2007. Es fascinante.

-Tus trabajos hablan mucho de la cultura de calle, ¿qué es lo que te llama la atención de este tipo de cultura y por qué el afán de retratarla?

-Me interesa lo que sucede en la calle porque es espontáneo y cercano. La vida cotidiana me parece sumamente atractiva, es como una invitación a estar atento permanentemente a los estímulos diarios. Muchas veces me pasa que muestro una foto de algún lugar y a la gente le gusta y le parece conocido, pero cuando pasan por ahí ni lo miran. Están muy ocupados para eso. Yo intento detenerme en aquellos elementos que están ahí, a vista de todos, pero que ignoran. Siento que en la calle están los elementos que hablan de la época en que vivimos —ropa, edificios, objetos—y, a través de la fotografía, se pueden rescatar temas como la vida de barrio, el cuidado del patrimonio y las relacione sociales.

Puedes conocer más sobre el trabajo de Diego Urbina en el sitio www.diegourbinav.com

Comentarios

También te puede interesar

Deja una respuesta