Lechuguilla: Indumentaria del siglo XVI

Lechuguilla: Indumentaria del siglo XVI

Unas de las mayores características del traje femenino del siglo XVI es la lechuguilla. Y aunque esta prenda se convirtió en un accesorio imprescindible de las mujeres, no solo vistió cuellos femeninos, sino también a los hombres y niños de la época.

La lechuguilla evolucionó del vuelo o vuelillo que adornaba parte de la vestimenta, sobre todo el escote de las camisas y de las gorgueras que se formaban al fruncir un cordoncillo. La gorguera en sí es una pieza indumentaria que solía cubrir el cuello y el escote; un evidente predecesor de lo que sería la exageración de la lechuguilla más tarde.

Las superficies adornadas con estos vuelillos dieron paso a que se constituyera el vuelo en sí mismo para adornar los cuellos. Principalmente, tenían una funcionalidad establecida: las lechuguillas servían como piezas intercambiables que podían lavarse por separado, para así mantener el escote limpio.

“Nueve metros es suficiente para las gorgueras del cuello y las mangas,” le escribieron unas damas de la corte a la reina Elizabeth I de Inglaterra, quien reinó sobre tierras británicas desde 1558 hasta 1603. Durante esta época, el detalle abultado de la lechuguilla no solo exaltaba los cuellos de las damas, sino también sus mangas, adornando el contorno de sus muñecas. El descubrimiento del almidón en la década de 1560 permitió que las lechuguillas fueran hechas cada vez más anchas, y que no perdieran su figura. Algunas veces, la lechuguilla era coloreada con tintes vegetales durante el proceso de aplicado del almidón para darle un tono más amarillo, rosado o malva.

Hacia el siglo XVII, Inglaterra abandona el uso de la lechuguilla circular y la reemplaza por la valona, mucho menos excesiva que la lechuguilla. Pero como la moda tomaba mucho más tiempo en viajar de un lugar a otro en la época —comparada con lo rápido que se transmiten las tendencias en la actualidad—, para esta fecha en España y Holanda todavía se disfrutaba de los encantos de la ostentosidad de la lechuguilla, y no fue hasta el siglo XVIII cuando la popularidad de la lechuguilla disminuyó en España.

En nuestra época, la lechuguilla aún se distingue en las películas de época que rememoran distintos eventos entre los siglos XVI y XVIII, y, como siempre, ha estado presente en varios desfiles de la alta costura contemporánea cuando los diseñadores han querido reinterpretar esta prenda antigua, como en el desfile otoño/invierno 2000 de Junya Watanabe o en la colección otoño 2011 de Dior, por nombrar solo algunos. Así, esta ostentosa prenda se distingue por su eterna capacidad de cautivar y demostrar que no todo ha quedado en el pasado.

Imágenes: wikipedia.org/ odalisquemagazine.com/ miniaturasmilitaresalfonscanovas.blogspot.com

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