Una mirada al proceso biosustentable: Cultiva tu propio vestuario, la charla TED de Suzanne Lee

Una mirada al proceso biosustentable: Cultiva tu propio vestuario, la charla TED de Suzanne Lee

Todos sabemos que Suzanne Lee es una de las pioneras del diseño en base a nuevas tecnologías. Conocemos su propuesta BioCouture, donde la inglesa desarrolla telas en base a productos orgánicos tales como el té verde y el azúcar. Pero, ¿cuál es el proceso por el que deben pasar estos elementos para obtener una tela útil, capaz de vestir a las personas a la manera en la que ya lo hace el algodón o el cuero? En la charla Ted, Suzanne explica esto y otras cosas acerca del mundo del diseño sustentable.

“Como diseñadora de moda, siempre solía pensar en materiales de textiles. Pero, después de conocer a un biólogo, pienso los materiales de este modo: té verde, azúcar, algunos microbios y un poco de tiempo. Básicamente, uso una receta a base de kombucha, que es una simbiosis de bacterias, levadura y otros microorganismos que producen celulosa en un proceso de fermentación. Con el tiempo, estos diminutos filamentos forman capas en el líquido y producen una capa en la superficie”.

“Empiezo preparando el té. Preparo unos 30 litros a la vez, y mientras aún está caliente, añado un par de kilos de azúcar. Revolvemos hasta que esté completamente disuelta y lo vertemos en una tina de cultivo. Cuando verificamos que la temperatura está por debajo de los 30ºC, podemos agregar los organismos vivos. Y junto con eso, algo de ácido acético. Una vez que el proceso está en régimen, puede reciclarse el líquido fermentado previamente. Tenemos que mantener una temperatura óptima para el crecimiento. Yo uso una manta térmica debajo de la tina y un termostato para regular la temperatura. En realidad, en agua caliente, se puede hacer todo en el exterior. Esta es mi mini fábrica de tejido”.

“En unos 3 días, aparecerán las burbujas en la superficie del líquido. Esto nos indica que las bacterias se están nutriendo de los azúcares del líquido y que están produciendo diminutas nano fibras de celulosa pura. Luego de unas 2 o 3 semanas, tenemos una capa de unos 3 cms de espesor. A la izquierda se ve una tina después de 5 días y, a la derecha, después de 10 días. Es un cultivo estático. No hay que hacerle nada. Solo hay que verlo crecer. Y no necesita luz.”

“Cuando está listo para la cosecha, se saca de la tina y se lava con agua fría y jabón. En este momento es muy pesada. Tiene más de un 90% de agua que hay que evaporar. Por eso la extiendo en una tabla de madera. Pueden hacerlo afuera y dejarla secar al aire libre. A medida que se seca, se comprime. Lo que queda, según la receta, es algo que se parece a un papel transparente, muy liviano, o a algo más parecido a un cuero vegetal flexible. Luego se puede cortar y coser como de costumbre, o se puede usar el material húmedo para modelarlo en forma tridimensional. Y mientras se evapora, se va entretejiendo hasta formar costuras”.

“El color en esta chaqueta viene exclusivamente del té verde. Supongo que también se parece un poco a la piel humana, algo que es intrigante. Dado que es orgánica, me interesa mucho tratar de minimizar el agregado de químicos. Puedo cambiarle el color sin usar tinturas con un proceso de oxidación ferrosa. Usando una coloración de frutas y vegetales pueden crearse motivos naturales. Y usando el añil, la hacemos anti-microbiana. De hecho, para lograr un color oscuro hay que sumergir el algodón 18 veces en añil. Gracias a la súper absorción de este tipo de celulosa, con solo una exposición muy breve es suficiente”.

“Lo que todavía no logro es hacerla impermeable. Si hoy me fuera a caminar bajo la lluvia con este vestido, de inmediato comenzaría a absorber una enorme cantidad de agua. El vestido se tornaría muy pesado y las costuras probablemente se rasgarían dejándome prácticamente desnuda. Lo que yo busco es una manera de darle al material las cualidades que necesito. Quiero decirle a un futuro microbio: «Hílame un filamento. Alinéalo en esta dirección. Hazlo hidrófobo. Y ya que estás en eso, moldéalo en torno a esta forma 3D»”.

“La celulosa bacteriana ya se está usando en la cicatrización de heridas, y posiblemente en el futuro, en vasos sanguíneos biocompatibles. Incluso, tal vez, en tejido óseo de reemplazo. Con la biología sintética, en realidad podemos pensar la manipulación de esta bacteria para producir algo que nos dé la calidad, la cantidad y la forma del material que deseamos”.

“Lo que me entusiasma de usar microbios es su eficiencia. Cultivamos solo lo que necesitamos. No hay desperdicio. Podríamos hacerlo todo con desechos. Por ejemplo, con desechos de azúcar de una planta de procesamiento de alimentos. Y al final, una vez usados, podríamos biodegradarlos naturalmente junto con las cáscaras de vegetales. No estoy sugiriendo que la celulosa microbiana vaya a reemplazar al algodón, el cuero u otros materiales textiles. Pero sí creo que podría ser un complemento muy inteligente y sostenible para nuestros recursos naturales cada vez más preciados”.

“Al final, quizá ni siquiera sea en la moda donde se desarrolle esta tecnología. Podríamos imaginar, por ejemplo, el cultivo de una lámpara, una silla, un auto o hasta una casa. Lo que quiero preguntarles es: en el futuro, ¿qué decidirían cultivar?”

Imágenes: TED

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