Exploración de identidades a través del vestuario: E-MERGE, la nueva muestra de Cecilia Avendaño

Exploración de identidades a través del vestuario: E-MERGE, la nueva muestra de Cecilia Avendaño

¿Qué resulta de la fusión de cientos de imágenes que unen y desunen los actuales significados de lo que entendemos por era digital, cultura oriental, occidental, vestuario, aspecto humano y tecnología? Pues nada muy definido, ya que en nuestros tiempos todo funciona en base a la interculturalidad, la conexión y sobreabundancia de información a través de todo el globo y la poca claridad de la línea que separa lo real de lo digital. Tal es el tópico de exploración de la artista visual y fotógrafa chilena, Cecilia Avendaño, quien se apropia de las características de la modernidad para presentar nuevos retratos de seres inventados y vestuario en su nueva muestra “E-MERGE”, a partir del 13 de agosto en Galería Patricia Ready.

Distintos retratos de mujeres que mucho tienen de bello –como la elegancia de sus ropas, los detalles de su maquillaje y lo esbelta de sus figuras–, pero que algo tienen en sus rostros y en los gestos de sus manos que nos confunden, haciéndonos difícil poder distinguir si el personaje es bello o feo, triste o alegre, es parte de la dicotomía que Cecilia Avendaño quiso abordar y crear en su nueva muestra, la cual consta de distintas imágenes creadas a partir de la post-producción fotográfica digital.

“Para crear los personajes, comienzo con una idea general en la cual imagino a grandes rasgos cada figura. Este es el punto de partida para comenzar a buscar a los retratados y las imágenes, donde mucho del material lo voy encontrando de a poco, acumulando fotos de viajes y trabajando con el apoyo de distintos fotógrafos como Tomas Eyzaguirre, Omar Van De Wyngard y Claudio Caiozzi. También realicé sesiones con modelos profesionales como Sade Hugo, Josefina y Eliza Moro, Cony Silva y retratos de personas en la calle”, cuenta Cecilia, horas antes de abrir su muestra en Patricia Ready.

¿Cuál es el mensaje, en términos de vestuario, detrás de las blusas delgadas y delicadas, la falda roja y las chaquetas y mantas con motivos orientales en la obra?

-El vestuario en E-MERGE, tal como lo ha sido en mi trabajo en general, es parte de un proceso de búsqueda que quiere dotar de cierta identidad a los personajes. Inicialmente trabajo con ciertos conceptos que, en este caso, era la fusión Oriente-Occidente, y a partir de eso definí una paleta de colores con el fin de generar uniformidad en el recorrido visual de la obra. En esta serie en particular, las telas vaporosas querían resaltar cierto rasgo fantasmal de los personajes, para generar un ambiente abismal de telas con cuerpos delgados que sutilmente desaparecen bajo la ropa.

En E-MERGE los estampados corresponden a imágenes de posters chinos muy antiguos y mucho del vestuario pasó por un proceso de post producción donde intervengo la ropa agregando o quitando elementos, con un equipo de arte y producción que prepara lo necesario para cada personaje. En esta oportunidad trabajé con Tam Jiménez, María Eugenia Ibarra (Ropa de Género) y Magdalena Chahín. Con ellas buscamos y miramos referentes que van desde revistas hasta cosas que ves en la calle cotidianamente para elaborar las propuestas de vestuario.

-¿Qué es lo que transmite la ropa en tus obras?

-Por primera vez trabajé con mayor dedicación el cuerpo. No son cuerpos finales sino en transición, como si fueran formas que hubieran ocurrido por primera vez y no estuvieran terminadas, como si no estuvieran formadas completamente. Los ojos son símbolo de la conciencia y de la mente, y es la ropa la que cumple la función de dotarlos de identidad. Se han perdido los pechos, los labios y la carne va en franco retroceso, pero la ropa pasa a ser una segunda piel, donde quizás lo único que adquiere más importancia son las manos que mantienen su forma expresiva.

-¿Cuál crees que ha sido la evolución, en términos de vestuario, a través de tus obras?

-Cada una de las series tiene su sello, en Pride (2008-2010), jugué más con la inocencia y lo infantil de los rostros y el vestuario, y en BLOW (2012) con la vanguardia y lo desafiante: las chicas tenían chaquetas de cuero, eran imponentes. Ambas series además tenían ese toque de incomodidad que no sabías si el personaje estaba triste, o feliz o si era de verdad o no y la ropa ayudaba a generar esa sensación.

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BLOW es precisamente la obra que llevará a Avendaño a exponer en Nueva York, en la galería “Reverse”, entre el 24 de octubre y el 30 de noviembre. Durante el penúltimo mes del año, la artista también estará presente en una muestra colectiva de fotografía en Matucana 100 y en marzo presentará E-MERGE en el Museo Nacional de Bellas Artes. E-MERGE la puedes ir a ver hasta el 17 de septiembre en Galería Patricia Ready, Calle Espoz 3125, Vitacura, Santiago.

Crédito imagen portada: Tomas Eyzaguirre.

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