El diseño de vestuario tras Cirkopolis, el espectáculo circense que se presenta hasta el 27 de julio en Teatro Municipal Las Condes

El diseño de vestuario tras Cirkopolis, el espectáculo circense que se presenta hasta el 27 de julio en Teatro Municipal Las Condes

Gracias a Fundación Teatro a Mil, la compañía circense canadiense Cirque Éloize se encuentra nuevamente en nuestro país para presentar uno de sus últimos y más exitosos espectáculos, el cual ya ha recorrido el mundo entero ganando adeptos y fanáticos por sus increíbles acrobacias, trucos y encanto de sus actores. Cirkopolis es el nombre de esta obra, que a través de distintos ejercicios y piruetas, envuelve al público tras las historia de una ciudad que vive adormecida bajo las rejas de una monótona ciudad-fábrica. Combinando mundos tan afines como el circo, el teatro y la danza, los habitantes de Cirkopolis comenzarán a revelarse a través de acrobacias y el cambio en el color del vestuario, para simbolizar el traspaso de un espacio gris, frío y oscuro a otro de color, alegría y libertad. Aquí entrevistamos a la tour manager a cargo de Cirkopolis, Valerie D’Amours, quien nos comentó acerca de la historia y el diseño de vestuario tras la obra.

Tres horas antes de levantarse el telón del Teatro Municipal de la comuna de Las Condes, los actores comienzan a aparecer en los camerines del backstage tras el escenario que los tendrá presentando uno de sus trabajos más exitosos hasta el próximo 27 de julio en nuestro país. Con la mejor sonrisa, y sin hablar español, cada uno pasa por nuestro lado para comenzar el proceso de maquillaje y vestuario, mientras la encargada del teatro plancha los atuendos y la tour manager de la gira, Valerie D’Amours, supervisa hasta el último detalle para que todo salga como corresponde. Después de tomar un par de fotos y de saludar a los actores, ella nos lleva a las butacas del teatro, frente al escenario, para conversar acerca de la función y ver los últimos ensayos antes de que todo esté listo.

-Cuéntanos un poco sobre Cirkopolis, y cómo es que la historia cobra vida a través de las acrobacias y el diseño de vestuario…

-Primero que todo, tienen que saber que Cirkopolis es una ciudad donde todo es oscuro, cuadrado y bastante aburrido. El show se desarrolla con artistas realizando acrobacias y agregando, poco a poco, pizcas de color a esta situación de vida tan gris y monótona. El vestuario es perfecto en este sentido, ya que sigue la misma línea de la historia: parte con abrigos largos, grises y cuadrados, para terminar en una explosión de color. A medida que aparecen las acrobacias, tanto la ropa como los artistas empiezan a despertar del mundo sumiso en el que estaban dormidos y el vestuario acompaña con color en la misma sintonía.

-¿Cuál es la importancia de las telas y del tipo de confección a la hora de elaborar vestuario para acrobacias circenses?

-Porque esto es un circo, cada disciplina tiene su forma de moverse, lo que significa que la tela tiene que ser bonita, pero primordialmente tener la elasticidad suficiente para que el acróbata se sienta cómodo y pueda realizar sus ejercicios. Por ejemplo, en Cirkopolis tenemos un acto de palos chinos, donde el vestuario tiene que estar elaborado de manera tal que ayude al artista a mantenerse firme sobre el palo, y a la vez que lo ayude a treparlo. Entonces, hay una forma de ayudar a los artistas a través de la confección del diseño de vestuario.

-¿Cómo es el proceso creativo de estos diseños en las distintas obras de Cirque Éloize?

-El proceso depende de cada compañía, pero en el caso de Cirkopolis fue de aproximadamente un año. Todo comenzó cuando Jeannot Painchaud y Dave St-Pierre, co-directores de la obra, empezaron a idear la historia tras el show. El siguiente paso fue armar un equipo donde había que contratar a alguien para que diseñara el vestuario, y aquí entró Liz Vandal, la diseñadora canadiense que es conocida alrededor del mundo por su trabajo en circo y otras danzas escénicas. Todo el concepto imaginario que tenían Painchaud y St-Pierre, ella lo tradujo en telas y bosquejos que luego pasaron a ser atuendos acorde a las medidas de cada acróbata, y que finalmente terminaron vistiendo la obra. La elección de Liz como diseñadora de vestuario jefe tuvo que ver con la experiencia que ella tenía y con el entendimiento que posee sobre los distintos tipos de tela y lo que esto implica para cada una de las acrobacias de nuestros artistas.

Actualmente, Liz Vandal cuenta con toda una historia tras la elaboración de vestuarios para espectáculos de artes escénicas y obras circenses. Desde el Ballet Nacional de Canadá, hasta vestuarios futuristas, medievales o inspirados en el mundo animal, Vandal comenzó a trabajar para Cirkopolis meses antes del primer gran estreno del show en el año 2012. Desde entonces, el vestuario de la obra –que se caracteriza por trajes de dos piezas en colores grises, hechos a partir de nylon y spandex, con corbatas de colores y vestidos femeninos de tul en tonos rojos, morados y amarillos, así como sombreros y zapatos ad hoc–, ha viajado por el mundo recorriendo países de Europa, Asia y América, junto al equipo encabezado por Valerie, quien siempre ha estado de gira con Cirkopolis.

-¿Cómo es el equipo que está detrás de todo esto y cómo ha sido la experiencia de estar en Chile? 

-Actualmente tenemos dos shows en tour, uno es Cirkopolis y el otro es ID, y cada uno cuenta con aproximadamente 20 personas en la gira. De cada uno de estos grupos, alrededor de 12 ó 14 son artistas, siendo el resto técnicos y encargados de gira. Además de eso, tenemos lo que llamamos nuestra oficina central, la cual se encuentra en Montreal, Canadá, y cuenta con cerca de 35 personas trabajando todo el año, quienes se aseguran que todo funcione. La experiencia de estar en Chile ha sido increíble y esperamos volver pronto, así como que todos quienes vengan a ver el show lo disfruten tanto como nosotros.

Cirkopolis es presentado por Fundación Teatro a Mil y Banco Edwards Citi, y se presentará entre el 17 y el 27 de julio en el Teatro Municipal de Las Condes, A. Apoquindo 3300, Metro El Golf, Las Condes. Las entradas tienen un valor que oscila entre los 16 mil y 44 mil pesos, y se encuentran a la venta en las mismas boleterías del teatro, así como a través de www.fitam.cl.

Imágenes Feli Ramírez y Fitam

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