Paulo Méndez y MartinJ: Reflexiones sobre la labor de un diseñador

Paulo Méndez y MartinJ: Reflexiones sobre la labor de un diseñador

Invitados a una clase de II año de Diseño de Vestuario en UDLA, Paulo Méndez y Juan González de MartinJ, dos de los diseñadores nacionales más importantes en la actualidad, aparecieron como los entrevistados de un grupo de estudiantes. La idea era establecer un diálogo que finalmente se tradujo en importantes reflexiones acerca del horizonte del medio local, las dificultades y alegrías de ser diseñadores y ante todo, el compartir sus propias experiencias con los futuros dueños de su marca. Aquí recopilamos parte de esos testimonios.

-¿Cómo pueden compatibilizar el ser comerciales con la creatividad?

-Paulo M.: Mi creatividad a veces supera mi visión comercial, y ustedes (estudiantes) pueden nivelar eso, pueden aterrizar ambos conceptos para que salgan con la mente clara de aquí. Pueden empezar a idear conceptos y colecciones cuando su mente y cuerpo se los diga. Este es el momento que tienen para disfrutar su creatividad. Yo lucho con la idea de mostrar lo que siento y lo que vendo, pero la honestidad es siempre el mejor camino.

-¿Cómo ven el desarrollo de sus primeras colecciones hasta las actuales?

-MartinJ: Me caracterizo por una línea que no es comercial, sino más bien experimental. Pero desde la primera colección, han pasado hartos años de madurez; la estructura actual es meditada, hay harta dosis de experimentación, pero el formato ha evolucionado. Mis colecciones muestran la evolución constante y rápida, pero es un pequeño paso.

-Paulo M.: Desde el primer desfile hasta hoy, sé cual ha sido mi evolución. El proceso es muy intenso, ya tengo 5 años de carrera. Hace poco comencé a revisar mi trabajo, viendo los factores comunes en mi diseño. He tratado de utilizar la mayor cantidad de técnicas posibles, viendo con cuál me siento más cómodo. He pasado por procesos muy intensos, pues el vender las prendas ha modificado un poco mi forma de trabajo. Tuve que disminuir la cantidad de cortes para que el producto fuese más barato y esos detalles me limitan un poco. Para mí, la lucha ha sido equilibrar lo comercial con mi creatividad, y por ende, sé que aun me estoy entendiendo y descubriendo.

-¿Qué es lo que más les gusta y lo que menos les gusta de ser diseñador?

-MartinJ: Todos los días me levanto y digo que no podría ser otra cosa. Uno respira esta situación.

-Paulo M.: No es lo que me gusta, sino lo que soy.

-MartinJ: Tú vas a la universidad a tener una proyección de lo que siempre te gusta, a menos que tengas un papá al lado que te obligue a estudiar algo. Actualmente, cada vez se da más espacio para concretar los sueños, estudiar lo que uno siempre quiso. Hoy vivo el diseño en mis penas, conversaciones y alegrías.

-Paulo M.: Yo no me imagino haciendo otra cosa, es lo que uno es. Me gusta todo, si no dejaría de hacerlo. La paso bien, la paso mal y a veces muy mal, pues la etapa actual es difícil. La etapa de consumo de ahora es distinta y el mundo se mueve a otro ritmo, pero la vocación es más fuerte.

-MartinJ: Siempre hay derroteros. Muchas veces vienen los amigos y familia y te dicen “esto te pasa por ser tan artista”. Uno puede ser apasionado y artista, siendo médico. Varios alumnos me han dicho que la familia les dice que “les pasan cosas por ser tan artistas”. Esa pasión te mueve, pues no hay nada más importante. Cuando dejas de sentir eso, es cuando tienes que replantearte la vida.

-¿El ser diseñadores fue una decisión que siempre estuvo en sus vidas o apareció después?

-MartinJ: En mi vida, existieron varios artífices que me ayudaron a mantenerme en la decisión de ser diseñador, como mis viejos. Ellos me criaron con mucha libertad, pues son bastante sui generis para la generación a la cual pertenecen. Por ello, nunca tuve esa presión en la casa, pues ellos decían “Juan es artista”. Pero debo aclarar que provengo de una familia muy estructurada, machista, donde solo hay ocho mujeres y casi todos son abogados y médicos. Yo sabía que iba a estudiar algo, pero no sabía qué. Con el tiempo supe que servía para esto, así que el proceso fue súper espontáneo. Sin embargo, no quiere decir que sea tan a locas; en el fondo, estudié vestuario para profesionalizar mi hobby. Nunca me dijeron “estudia, anda a clases”; siempre sobrepasé mis propias expectativas. Aprovechen esta instancia como estudiantes, es una oportunidad única.

-Paulo M.: Para mí siempre fue esto, nunca esperé hacer otra cosa. Sumando a lo que dice Juan, ustedes están en el momento y lugar indicados. La realidad que viven ustedes hoy no se puede comparar a lo que existía hace 5 años. Nuestra generación se creó en muy poco tiempo, pero es cercana a ustedes; pueden ir a desfiles, conocer diseñadores, trabajar con fotógrafos importantes. Mi realidad era la de soñar a través de revistas, tratar de hacer producciones con cámaras de fotos que nos conseguíamos, pero ustedes tienen todo a mano. De repente nos contactábamos con fotógrafos que conocíamos en Flickr y nos juntábamos a improvisar sesiones de fotos. Así conocí a Pedro Quintana, quien hoy es uno de los mejores fotógrafos de moda nacional. ¡Ustedes tienen que atreverse! Este es el momento, tómenle el peso a las cosas.

-¿Cuándo diseñan, lo hacen para ustedes o pensando en una forma súper comercial?

-Paulo M.: Diseño pensando para mí, pero imaginando una mujer poderosa. Tienes que conjugar tantas cosas, solo en el área creativa, porque después hay que ver la parte técnica, que llega a transformarse en ingeniería, y la gente lo ve superficial. Sin embargo, para llegar a un buen resultado, el proceso tiene que ser profundo.

-MartinJ: El hombre se viste porque es un lenguaje tanto o más importante que el hablado; uno le brinda al usuario un nuevo lenguaje, y todos los seres de este mundo necesitan expresarse y lo hacen a través de la ropa. Mi misión como creador es dar mi aporte al lenguaje de este mundo, transformarme un poco en comunicador. Mi idea a través del estilo de MartinJ, es que el mundo se vista de colores arriesgados, generando empatía, alegría, ánimo y optimismo. Esa es mi apuesta y quizás puedo entregar esas características a través de mi ropa.

-¿De qué manera aprenden a diferenciar el ser creativos con el ser artista?

-Paulo M.: Siento que la diferencia está en que generamos productos. El artista piensa en vender sus obras, pero dice lo que le plazca. Nosotros decimos lo que siente o quiere otro también.

-MartinJ: Hacemos un trabajo dinámico. La ropa es lenguaje, es fluida; después de un mes te pones un abrigo y creas nuevas combinaciones; el arte es más contemplativo e introspectivo.

Fotos: Claudio Escobillana y propias.

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