Diane Keaton, talento y encanto

Diane Keaton, talento y encanto

Diane Keaton es todo un ícono de estilo. Actriz, directora, productora y guionista, es una de las figuras femeninas más potentes del séptimo arte. Y aunque comenzó su carrera de la mano de Woody Allen, logró reinventarse y posicionarse en la pantalla grande por sí misma, gracias a su talento y encanto.

Su carrera comenzó cuando entró a Orange Coast College a estudiar actuación, inspirada en Katharine Hepburn, a quien admiraba sobre todo por su desplante de mujer fuerte e independiente. Después de un año lo dejó y se trasladó a Manhattan para perseguir una carrera en el entretenimiento. Aquí se unió a la Actors’ Equity Association y se cambió el nombre de Diane Hall —que era su apellido paterno— a Keaton, apellido de soltera de su madre. Aunque la razón fue que ya había una Diane Hall registrada en la asociación de actores, no deja de ser relevante el gesto del cambio, pues comenzaría a forjar una imagen femenina empoderada y autónoma.

Al poco tiempo empezó a estudiar actuación en la Neighborhood Playhouse de Nueva York, y su relación con Allen comenzó cuando audicionó para un papel en Play It Again, Sam (1972) y lo obtuvo. A eso le siguió una serie de roles en diversas series de televisión, hasta que vinieron sus primeras grandes producciones: The Godfather (1972) y The Godfather II (1974).

Las colaboraciones con Woody Allen siguieron siendo frecuentes, al tiempo que mantuvieron una relación sentimental. En 1977, salió al aire Annie Hall, la película más famosa y reconocida de la pareja. Siempre se dice que esta superproducción retrata fielmente la relación de ambos, y que el personaje de Annie es exactamente igual a Diane Keaton, ya que integra varios de los ademanes de la actriz junto a su autocrítico sentido del humor. Diane Keaton ganó el Premio de la Academia a mejor actriz por Annie Hall, a la vez que la película fue galardonada con el premio a mejor película.

El estilo tomboy de Diane Keaton es rastreado desde Annie Hall, en tanto película representativa, no solo del carácter de la actriz, sino también por su forma de vestirse. El uso de prendas masculinas en la juventud de la actriz es evidente: pantalones a la cintura holgados, blusas, gilet, corbatas y sombreros Fedora; matizando su look con un estilo intelectual definido. Este se repite en varias producciones siguientes: Interiors (1978), Manhattan (1979), y otras no necesariamente del director neoyorkino, como Shoot the Moon (1982) o The Little Drummer Girl (1984), entre otras.

Aunque durante los siguientes años de su carrera, Keaton se ocupó de desligar su imagen del papel de Annie Hall para constituirse realmente como una actriz multifacética, esta misma imagen cultivada en juventud le sirvió para desarrollarse como una mujer totalmente madura y vigorosa. Su porte intelectual y estilo masculino no le quitaron la gracia y el encanto de una fémina. El número de Septiembre de 1977 de la revisa Time mostró en su portada una fotografía de Diane Keaton por Douglas Kirkland, en la que aparece la actriz sonriente en el mejor momento de su carrera.

Además, a su porte de actriz se le suma que Diane solía tomar fotografías en sus tiempos libres, lo que se consolidó finalmente en un libro que incluye todas sus capturas al interior de los hoteles: Reservations (1980).

En la década de los ’90 y los siguientes años, Diane Keaton adoptó nuevos roles que incluían matriarcas de una familia de clase media, estableciéndose como una de las actrices más versátiles y populares de Hollywood. Al final, su esfuerzo por seguir el modelo femenino de Hepburn rindió frutos, desplegado a través de una carrera llena de éxito y talento.

Imágenes: decoesfera.com/ khojakhujee.com/ dailymail.co.uk

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