Neil Harbisson: la melodía de los colores

Neil Harbisson: la melodía de los colores

Neil Harbisson es un artista contemporáneo que nació con una rara enfermedad llamada acromatopsia, caracterizada por una incapacidad total de ver colores. Todo lo que se ve es en escala de grises. No obstante, la particular experiencia de Neil no reside en su enfermedad en sí. En lugar de ver colores, Neil los puede oír gracias a una antena que lleva inserta en su cráneo y que es capaz de transmitirle frecuencias a través de la conducción ósea. Por eso, revisamos su exitosa charla en TED —Neil Harbisson: I listen to color — donde cuenta cómo percibe los colores, incluyendo su fascinante percepción del vestuario.

Soñar a color

“Como llevo ocho años escuchando colores, desde el 2004, me parece completamente normal oírlos todo el tiempo. Al principio tuve que memorizar los nombres que dan a cada color. Luego tuve que memorizar las notas musicales. Pero después de algún tiempo, toda esta información se convirtió en una percepción. Y luego esta percepción se convirtió en una sensación. Comencé a tener colores favoritos y empecé a soñar a colores cuando sentí que el software y mi cerebro se habían unido, porque en mis sueños, mi cerebro era el que creaba sonidos electrónicos. No era el software.”

La experiencia cyborg

“Empecé a sentirme un cyborg cuando comencé a sentir que el dispositivo cibernético ya no era solo un dispositivo. Se había convertido en una parte de mi cuerpo, una extensión de mis sentidos. Después de un tiempo, hasta se convirtió en una parte de mi imagen oficial cuando me fotografiaron con él para mi pasaporte. En los pasaportes del Reino Unido no se permiten fotos con equipos electrónicos, pero yo insistí en que lo que veían en realidad era una nueva parte de mi cuerpo, una extensión de mi cerebro. Finalmente, lo aceptaron.”

La vida en colores

“Mi vida ha cambiado radicalmente desde que escucho el color, porque el color está en todas partes. Por ejemplo, el cambio más grande es ir a una galería de arte y poder escuchar un Picasso. Es como ir a una sala de conciertos, porque puedo escuchar las pinturas. También mi forma de vestir ha cambiado. Antes me vestía para verme bien. Ahora me visto para sonar bien. Hoy estoy vestido en Do mayor, que es un acorde bastante feliz. En cambio, si tuviera que ir a un funeral, me vestiría en Si menor, que sería turquesa, morado y naranja.”

Comer melodías

“También ha cambiado la forma en que veo la comida, porque ahora puedo comer mi canción favorita. Imaginen un restaurante donde se pudiera pedir una ensalada Lady Gaga como entrada. Esto probablemente incitaría a los adolescentes a comer verduras. O bien, un concierto para piano de Rachmaninov como plato principal, y algo de Björk o Madonna como postre, sería un restaurante fantástico.”

El sonido de los rostros

“La forma en que percibo la belleza también ha cambiado, porque cuando miro a alguien, oigo su cara. Así que alguien puede parecer muy bonito, pero sonar horrible. O quizás lo contrario. Me gusta crear retratos sonoros de la gente. En vez de retratar el rostro de una persona, la señalo con el ojo electrónico y escribo las diferentes notas que oigo, y luego creo retratos sonoros.”

El color de la música

“Otra cosa que pasa es que empiezo a tener este efecto secundario, es decir, que los sonidos normales comienzan a convertirse en color. Oí sonar el teléfono y lo sentí verde porque tiene el mismo sonido del verde. Escuchar a Mozart se convirtió en una experiencia amarilla. Entonces empecé a pintar la música. Por ejemplo, a la izquierda está la «Reina de la Noche» de Mozart, que es muy amarilla y colorida, porque hay muchas frecuencias diferentes. Y la siguiente es una canción completamente diferente. «Baby» de Justin Bieber, muy rosa y amarilla.”

El color de la voz

“También veo colores en las voces de la gente, porque las voces de las personas tienen frecuencias que se asocian al color. Puedo transformar los discursos en color, por ejemplo, estos son dos discursos famosos. Uno de ellos es «I have a dream» de Martin Luther King y el otro es de Hitler. Me gusta exhibir estos cuadros en las salas de exposiciones sin la etiqueta, y luego preguntarle a la gente: «¿Cuál le gusta más?». La mayoría cambia de preferencia cuando les digo que el de la izquierda es Hitler y el de la derecha es Martin Luther King.”

Más allá de la percepción visual

“Llegué a percibir 360 colores, como en la visión humana. Era capaz de diferenciar todos los grados del círculo cromático. Pero luego pensé que la visión humana no era suficientemente buena. Hay muchos colores que nos rodean y que no podemos percibir, pero que el ojo electrónico sí. Entonces decidí seguir ampliando mi percepción del color. Agregué infrarrojos y ultravioletas a la escala traducida en sonido, y ahora oigo colores que el ojo humano no puede percibir.”

La tecnología en ayuda del cuerpo

“El 2010 creé la «Cyborg Foundation», una fundación que trata de ayudar a la gente a convertirse en cyborg y a ampliar sus sentidos usando la tecnología como parte del cuerpo. Todos deberíamos pensar que el conocimiento viene de nuestros sentidos, y si los ampliamos, también se ampliará nuestro conocimiento. Creo que la vida será mucho más emocionante si dejamos de crear aplicaciones para los teléfonos celulares y empezamos a crearlas para nuestro cuerpo. Así que animo a todos a pensar en los sentidos que les gustaría ampliar. Los animo a convertirse en cyborgs. No estarán solos.”

 

Comentarios

También te puede interesar

Deja una respuesta